El país obtiene 361 en Ciencias, 346 en Lectura y 339 en Matemáticas, similar a 2022
Los resultados de PISA 2025 mantienen a República Dominicana en el tercer lugar con la calificación más baja de América Latina, solo por encima de Paraguay y Guatemala. El estancamiento en Ciencias, Lectura y Matemáticas reabre el debate sobre la calidad educativa y las políticas públicas.
La evaluación de la OCDE, aplicada en 2025, otorgó al país 361 puntos en Ciencias, 346 en Lectura y 339 en Matemáticas, cifras similares a las de 2022. Este desempeño coloca a la nación en el antepenúltimo lugar regional, lo que ha generado reacciones divergentes entre diversos sectores vinculados a la educación.
La Asociación Dominicana de Profesores (ADP) calificó los resultados como insatisfactorios. Su presidente, Eduardo Hidalgo, atribuyó parte de los desafíos a problemas estructurales como el déficit de aulas, las condiciones físicas de los planteles y la deserción escolar. «El Gobierno debe dejar de culpar al personal docente y dedicarse a afrontar los verdaderos desafíos, como el abandono de la educación pública, el déficit de aulas, las precariedades de la infraestructura escolar y garantizar que la inversión pública llegue realmente a las escuelas de todo el país», afirmó. También propuso fijar metas separadas para cobertura, permanencia, aprendizaje mínimo y alto desempeño.
El exministro Ángel Hernández destacó que la participación en PISA es un mérito y un desafío, y recordó que el país pasó del último lugar al penúltimo y ahora al antepenúltimo, lo que consideró un avance gradual. Abogó por consolidar en el primer ciclo de secundaria lo que se hace en primaria con el programa Con Base y fortalecer Matemáticas y Lectura comprensiva. Carlos Amarante Baret, por su parte, afirmó que a 11 años de la primera participación y 16 de la aplicación del 4 % para la educación, los resultados no son los esperados, y propuso priorizar la alfabetización, retomar el programa de Excelencia Académica y modernizar el MINERD.
Ligia Amada Melo consideró que la deficiencia en lectura es el principal obstáculo del sistema y cuestionó la vigencia de la promoción automática de 1997. El debate sobre las causas del bajo desempeño y las posibles soluciones continúa, mientras el país se mantiene en una posición rezagada en la región.








