Apagones y altas facturas desatan protestas y reclamo de diálogo con el Gobierno
La creciente inconformidad por los apagones y las elevadas facturas eléctricas ha llevado a solicitar una cumbre nacional que reúna al presidente Luis Abinader, las autoridades del sector y diversos sectores sociales. El llamado, publicado el 7 de septiembre de 2026, advierte sobre el riesgo de que las protestas se intensifiquen si no se busca una solución inmediata.
Rafael Santos, a través de un mensaje difundido el 7 de septiembre de 2026, solicitó al presidente de la República, Luis Abinader, y a las autoridades del sector energético nacional que trabajen con mayor interés y sentido de urgencia los temas relacionados con los prolongados apagones y la alta facturación que, mes tras mes, afecta a una gran parte del pueblo dominicano. El autor subraya que estos dos elementos tienen relación directa con la calidad de vida de la población y con el desarrollo económico y social del país.
En los últimos meses se han producido protestas en distintos pueblos del interior y en sectores populares de la ciudad capital debido a esta situación. El texto advierte que cuando una población se manifiesta de manera reiterada por un servicio tan imprescindible como la electricidad, se está ante una realidad que no debe ser ignorada. Las altas facturaciones que miles de familias pagan por un servicio que consideran deficiente son un asunto altamente preocupante que puede convertirse en un factor de creciente inconformidad social.
A este panorama se suma el escenario político nacional. Mientras sectores de la oposición buscan capitalizar el descontento existente, también hay sectores tradicionalmente conservadores que, sin necesariamente identificarse con las posiciones opositoras, reclaman algo tan elemental como un respiro frente a las elevadas facturas y los prolongados apagones. Esta convergencia de reclamos sugiere que el malestar trasciende las fronteras partidarias.
Por lo anterior, el mensaje solicita una convocatoria urgente para lo que denomina ‘cumbre nacional por la situación energética’, en la que el pueblo y los diversos sectores representados expongan ante el presidente y las autoridades del sector todas las inquietudes que como dominicanos padecen. El autor concluye que, por el bien de la paz que respiramos, esto debe solucionarse a la mayor brevedad posible, o de lo contrario las hogueras en los municipios y comunidades continuarán encendiéndose, lo que no conviene en un momento tan delicado que precisa del mantenimiento de la paz ciudadana.











