Decreto 166-26 impulsa infraestructura logística en cuatro provincias fronterizas
El Gobierno dominicano avanza en una política nacional de logística y aduanas que busca formalizar el comercio fronterizo y reducir el comercio ilícito, con la construcción de puertos secos en Dajabón, Elías Piña, Independencia y Pedernales.
Un equipo de expertos del Centro de Estudios Sociales y Económicos de la Frontera de República Dominicana (Cesfredo) y del Centro de Investigación Padre Alemán (CEPA) de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) recomienda concentrar el transporte, almacenamiento, inspección, documentación y despacho aduanero en una misma plataforma para dinamizar el comercio fronterizo. Esta medida, según los analistas, disminuiría movimientos innecesarios de camiones, tiempos de espera, costos de almacenamiento disperso, duplicación de inspecciones, costos administrativos e incertidumbre logística.
La política dominicana de facilitación comercial reconoce que los costos y tiempos asociados a las fronteras impactan la competitividad. En octubre de 2025, la Dirección General de Aduanas informó que por el paso fronterizo de Dajabón se exportaron más de US$293.61 millones entre enero y septiembre de 2025, un crecimiento interanual de 22.12%, con tejidos de algodón, camisetas de algodón y cemento como principales productos, lo que indica que el puerto seco no partiría de cero.
El decreto 166-26, de marzo de 2026, declara de alto interés nacional el diseño, financiamiento, construcción, equipamiento, operación y mantenimiento de puertos secos en la zona fronteriza de las provincias de Dajabón, Elías Piña, Independencia y Pedernales. La presidencia de la República ha planteado que la red de puertos secos busca organizar el comercio formal y cerrar espacios para mercancías que circulen irregularmente, en un contexto de debate con el sector comercial de la frontera dominico-haitiana.
Los comerciantes de Dajabón se han quejado de que la infraestructura afectará a los vendedores y desmantelará el mercado binacional. Los directivos del Cesfredo afirman que este tema tiene una importancia especial para Dajabón, porque el proyecto ya dejó de ser una propuesta de infraestructura local y pasó a formar parte de una política nacional de logística, aduanas, comercio fronterizo y desarrollo territorial. La infraestructura deberá dinamizar las provincias fronterizas, ordenar el comercio, fortalecer el intercambio formal con Haití, mejorar el control aduanero, reducir espacios para el comercio irregular y generar empleo y actividad económica.











