El líder ruso afirma que las acusaciones buscan justificar mayor gasto militar en países occidentales
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, rechazó este viernes las acusaciones de que su país planea atacar a la OTAN y las calificó de «provocación» destinada a incrementar el gasto en defensa de Occidente. Lo hizo durante un encuentro con agencias de noticias internacionales en San Petersburgo.
Putin tachó de «provocación» las acusaciones sobre un supuesto ataque ruso a la OTAN y afirmó que buscan «crear una amenaza que no existe en realidad y obligar a la población de sus países a gastar más dinero en defensa». Sus declaraciones se produjeron en el Palacio de Constantino, en las afueras de San Petersburgo, ante representantes de las principales agencias de noticias mundiales, entre ellas.
Al ser consultado sobre la posibilidad de un ataque a la OTAN, Putin respondió: «¿Para qué? ¿Para qué nos haría falta algo así?» y agregó: «¿Qué sentido tendría para nosotros atacar a Europa o combatir con la OTAN?».
El mandatario ruso recordó que en 1991 la OTAN prometió a Rusia que «no daría ni un solo paso al este», pero «simplemente nos engañaron». Asimismo, vinculó esta situación con el conflicto en Ucrania, que según él fue provocado por el derrocamiento del presidente Víctor Yanukovich, «la represión de parte significativa de la población rusa que no reconoció los resultados del golpe de Estado» de 2014, y los esfuerzos de la Alianza Atlántica por atraer a Kiev a su órbita.
Estas declaraciones se dan en un momento de alta tensión entre Rusia y la OTAN, en el que Occidente ha advertido repetidamente sobre una posible agresión rusa. Putin, por su parte, insiste en que no existe tal amenaza y acusa a los países occidentales de manipular la información para aumentar sus presupuestos militares.











