Fondocyt financia proyectos científicos para transformar el agro y atraer jóvenes.
El ministro Rafael Santos Badía reveló que el Fondocyt ha destinado 1,500 millones de pesos a investigación agropecuaria desde 2022, una estrategia que busca modernizar el campo dominicano y revertir la fuga de talento juvenil.
El Fondo Nacional de Innovación y Desarrollo Científico y Tecnológico (Fondocyt) ha financiado unos 1,500 millones de pesos en proyectos de investigación agropecuaria desde 2022, según confirmó el ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, Rafael Santos Badía, en el XXVIII Encuentro de Líderes del Sector Agropecuario de la JAD.
Desde 2005, se han respaldado 228 proyectos de investigación agroalimentaria, 50 de ellos ejecutados por 12 instituciones con una inversión de 300 millones de pesos. El dato refleja una tendencia creciente hacia la innovación como motor del desarrollo rural, en un contexto donde la agricultura digital y la inteligencia artificial están redefiniendo la producción a nivel global.
Santos Badía advirtió que los bajos salarios son el principal freno para que los jóvenes estudien carreras agroindustriales: más del 60% de los trabajadores del sector gana menos que la canasta básica. ‘Tenemos los fondos, las carreras, la oportunidad y la necesidad de fortalecer el sector’, manifestó, al tiempo que abogó por formación especializada por rubro: plátano, arroz, habichuela, maíz, cerdo o ganado.
El funcionario impulsa la agricultura inteligente con sensores, sistemas de información geográfica, imágenes satelitales, drones, robótica y análisis de datos, herramientas que podrían disminuir la dependencia de mano de obra y elevar los ingresos. El ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, coincidió en que la cultura agropecuaria debe fomentarse desde la educación básica para crear vocación temprana.
Esta inversión posiciona a República Dominicana en la ruta de la transformación agroexportadora, con miras a competir en mercados internacionales que exigen sostenibilidad y eficiencia. La diáspora y los inversionistas observan si el país logra cerrar la brecha entre ciencia, educación y producción.










