COE y Gobierno amplían ejercicio con alertas a celulares y participación empresarial
El próximo martes 8 de septiembre, a las 10:00 a.m., República Dominicana pondrá a prueba su capacidad de respuesta ante un terremoto de gran magnitud con un simulacro nacional que activará sirenas, alarmas y notificaciones a teléfonos móviles. La iniciativa busca consolidar una cultura de prevención en toda la sociedad.
El director del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), Erdwin Olivares, explicó que el ejercicio no solo implicará la evacuación de edificios, sino que evaluará protocolos de actuación, comunicación y coordinación interinstitucional. ‘Los sismos no avisan, la preparación comienza antes’, enfatizó, destacando que ningún país está totalmente preparado, pero RD ha avanzado en fortalecer sus capacidades.
Este año, el simulacro incorpora el sistema Cell Broadcast, una herramienta que enviará alertas directamente a los celulares, complementando las sirenas y altavoces. La participación del año pasado alcanzó cerca de tres millones de personas, y ahora se busca ampliar la cobertura con la integración de más de 600 empresas certificadas en seguridad y ocupación.
El ministro de Trabajo, Eddy Olivares, resaltó la importancia de involucrar al sector privado, señalando que se han hecho coordinaciones con organizaciones empresariales y sindicales. ‘Los trabajadores, los ejecutivos, los empleados, todos debemos estar preparados’, afirmó, subrayando que la prevención es una responsabilidad compartida entre el Estado y la sociedad.
El ministro de la Presidencia, Andrés Bautista, indicó que el simulacro es una continuidad de los ejercicios anteriores, pero con una dimensión mayor, y reiteró que debe involucrar a todos los espacios donde haya personas. La iniciativa refleja el compromiso del Gobierno con la prevención, en un contexto regional donde los sismos son una amenaza latente.
El COE instó a instituciones públicas, empresas, centros educativos, comunidades y familias a participar activamente. La preparación, según Olivares, no es exclusiva de los organismos de respuesta, sino que requiere la implicación de todos, un mensaje que cobra relevancia en un país con alta exposición sísmica y una diáspora que sigue de cerca las políticas de resiliencia nacional.











