Cancillería dice que relaciones bilaterales no se han roto, pese al cierre de embajada nicaragüense
El Gobierno dominicano, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex), anunció este miércoles que sigue de cerca la evolución de las relaciones con Nicaragua, luego de que ese país cerrara su embajada en Santo Domingo. La crisis se desata en un contexto de alineamiento con Estados Unidos y tensiones con gobiernos de izquierda.
La Cancillería dominicana emitió un comunicado en el que confirmó que da seguimiento a la crisis con Nicaragua, originada tras las críticas dominicanas a las ‘violaciones de los principios democráticos’ por parte del gobierno de Daniel Ortega. Como consecuencia, Nicaragua decidió cerrar su embajada en República Dominicana, que era encabezada por el ministro consejero Neysser Reyes Tijerino.
El Mirex recordó que había llamado a consulta al embajador dominicano en Nicaragua y aclaró que la situación no implica el corte definitivo de las relaciones diplomáticas, establecidas en 1947. ‘República Dominicana continuará dando seguimiento a la evolución de las relaciones bilaterales, conforme a los canales y prácticas establecidas en el ámbito diplomático’, señala el texto.
El conflicto se enmarca en un contexto regional donde República Dominicana es considerada ‘un aliado de confianza’ del gobierno estadounidense de Donald Trump, quien ha endurecido su política de mano dura contra gobiernos de izquierda, incluyendo Nicaragua y Cuba. Recientemente, el país expulsó a nueve diplomáticos cubanos sin ofrecer justificación.
Por otro lado, Trump ha disminuido su postura contra Venezuela tras el secuestro del presidente Nicolás Maduro ocurrido este año. La crisis con Nicaragua refleja las tensiones geopolíticas en América Latina y el Caribe, donde República Dominicana busca equilibrar sus alianzas internacionales mientras mantiene canales diplomáticos abiertos.











