El país refuerza su alianza con Estados Unidos y se posiciona en la agenda global de salud
Santo Domingo – En un acto encabezado por el canciller Víctor ‘Ito’ Bisonó, República Dominicana se convirtió en el último país en firmar la Declaración de Consenso de Ginebra, un pacto internacional que define una postura conservadora en temas de salud, familia y género.
La firma se realizó este miércoles en el Salón Verde del Ministerio de Relaciones Exteriores, con la participación de la embajadora de Estados Unidos, Leah Francis Campos, y Bethany Kozma, directora de la Oficina de Asuntos Globales de Salud y Servicios Humanos de EE. UU. La declaración, lanzada en 2020 durante el mandato de Donald Trump, promueve la protección de la vida, el fortalecimiento de la familia y la salud de mujeres y niñas, sin mencionar explícitamente los derechos reproductivos.
El canciller Bisonó defendió la adhesión como una expresión de los valores nacionales: ‘Creemos en la igualdad de la mujer ante la ley, en su derecho a desarrollar plenamente su potencial’, dijo. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos han criticado este tipo de acuerdos por considerar que pueden limitar el acceso al aborto y a métodos anticonceptivos, un tema sensible en la región.
Con esta firma, RD se alinea con una coalición internacional que busca influir en las políticas de salud global, especialmente en espacios como la ONU. Kozma celebró que el país ‘fortalece la coalición’ y le otorga ‘una voz más firme’ en el escenario internacional, lo que refleja la creciente cercanía del gobierno dominicano con la administración estadounidense.
El acuerdo también compromete a los países a promover estos principios en foros multilaterales. Para República Dominicana, esto podría tener implicaciones en su política exterior y en su relación con otros estados, especialmente en temas de género y salud reproductiva. El ministro de Salud Pública, Víctor Atallah, y varios viceministros estuvieron presentes, lo que subraya el respaldo institucional.
Mientras tanto, la diáspora dominicana y sectores progresistas observan con atención los próximos pasos del gobierno en esta materia, pues el pacto podría influir en futuras legislaciones nacionales sobre salud y familia. La declaración reafirma que los derechos de las mujeres y niñas son parte integral de los derechos humanos, pero su interpretación sigue siendo objeto de debate.










