El regreso de Ricky Martin a la actuación en ‘Hombre al agua’, dirigida por Gael García Bernal, marca una tendencia de coproducciones latinas con proyección internacional, desde Venecia hasta Toronto, y resuena en la diáspora dominicana.
El anuncio de Ricky Martin sobre su participación como actor y productor ejecutivo en ‘Hombre al agua’, junto a Gael García Bernal, no es solo una noticia de entretenimiento: es un reflejo de cómo el cine latinoamericano está ganando espacios en los festivales más importantes del mundo. La película, que aborda la paternidad, la masculinidad y la migración, se perfila como un título clave en la temporada de premios.
García Bernal, conocido por cintas como ‘Coco’ y ‘Amores perros’, dirige y protagoniza esta historia sobre Camilo, un salvavidas cubano cuya vida se cruza con la de Abel, un empresario mexicano con ambiciones políticas. La trama, coescrita y producida por Diego Luna, se rodó en Mérida, Yucatán, y promete una narrativa que conecta con las experiencias de millones de latinos en Estados Unidos y el mundo, incluida la diáspora dominicana.
Ricky Martin, quien interpreta a Roby, un actor contratado para dar vida a Camilo en una película biográfica, destaca la oportunidad de trabajar con García Bernal, a quien considera ‘uno de los actores, escritores y directores más talentosos de su generación’. Su papel, completamente en español, subraya la apuesta por la autenticidad lingüística en un mercado global cada vez más diverso.
Con un reparto estelar que incluye a Esmeralda Pimentel, Débora Nascimento, Natalia Oreiro, Anna Díaz, Manuel García Rulfo y Jorge Salinas, ‘Hombre al agua’ se estrenará en la sección Spotlight de Venecia, tendrá una función especial en Toronto y llegará a cines mexicanos el 24 de septiembre. La producción de La Corriente del Golfo ya es vista como un hito en la colaboración entre artistas de Puerto Rico, México y otros países de la región.
Para la diáspora dominicana, la película ofrece un espejo de sus propias historias de migración y resiliencia. Ricky Martin, con su mensaje de orgullo y gratitud, y García Bernal, con su visión personal, consolidan una tendencia de cine latino que trasciende fronteras y llega a audiencias globales, posicionando a la región como un semillero de talento y narrativas poderosas.










