El presidente español ve España como laboratorio global contra el poder tecnológico
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, instó este jueves desde la Universidad de Harvard a luchar contra los tecnooligarcas y afirmó que no se puede confiar en ellos «ni de coña». En su discurso, el último de un viaje de cuatro días a Estados Unidos, presentó España como un «laboratorio» de medidas para regular las redes sociales y la Inteligencia Artificial.
Durante su intervención en el fórum John F. Kennedy Jr, tras reunirse con académicos, Sánchez abordó «La amenaza de los tecnooligarcas para la democracia». Recordó la figura de Louis Brandeis, estudiante de Harvard y defensor del interés público, para enfatizar la necesidad de frenar las concentraciones de poder económico que generan ciudadanos no libres y democracias débiles.
El jefe del Ejecutivo español advirtió que la historia de la democracia estadounidense es una lucha contra esa concentración económica que no ha terminado y que hoy enfrenta un momento crítico. Señaló que las nuevas oligarquías son dueñas de redes sociales, plataformas de streaming, sistemas económicos, servicios públicos y las IA que responden a todo, y que muchos algoritmos están diseñados para esclavizar, debilitar el pensamiento crítico y distorsionar el debate público.
Sánchez lamentó que esas tecnologías se conviertan en «oráculos» en manos de unos pocos que desprecian las instituciones democráticas, las leyes y los valores liberales posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Ante esto, planteó luchar o huir, y optó por la primera vía, asegurando que los estados aún son más poderosos que los oligarcas tecnológicos, aunque «no por mucho más tiempo».
El presidente español respondió al jefe de OpenAI, Sam Altman, quien dijo que el mundo tiene razón en temer pero que deberíamos confiar en ellos: «Permítanme responder con tres palabras: ni de coña». Aclaró que no busca destruir servidores de Meta ni quemar la sede de X, sino limitar la capacidad de estas tecnológicas. La intervención fue el cierre de su gira por Estados Unidos, que incluyó su participación en la 81.ª Asamblea General de la ONU en Nueva York.











