La Tropa Celeste rompe todos los pronósticos
El fútbol profesional dominicano coronó a un monarca inesperado. Salcedo FC, institución debutante en la Liga Dominicana de Fútbol, protagonizó la final más emocionante de la temporada y alzó el trofeo en calidad de visitante ante el poderoso Cibao FC en el estadio del recinto universitario de Santiago.
El proyecto encabezado por el técnico Arturo Berroa mostró identidad desde la primera jornada. La provincia Hermanas Mirabal, donde el balompié se respira con devoción histórica, abrazó a sus jugadores y cuerpo técnico con una fidelidad que resultó determinante durante todo el calendario regular y la fase eliminatoria.
Héroes de una noche inolvidable
El gol agónico de Daniel Flores, sumado a las intervenciones providenciales del guardameta Odalis Báez, leyenda viviente del arco dominicano, y la imagen del capitán Rossell levantando la copa en territorio adversario quedarán grabadas como uno de los hitos más resonantes del deporte nacional.
Triunfar sobre Cibao FC —uno de los proyectos deportivos más estructurados del Caribe insular— otorga al campeonato una legitimidad adicional. La gesta celeste confirma que un modelo de gestión sólido, basado en trabajo y perseverancia, puede competir de tú a tú con las plantillas de mayor presupuesto.
Fiesta municipal y enseñanza para la liga
La alcaldía de Salcedo decretó día no laborable para que la comunidad celebrara un acontecimiento de esta magnitud, que difícilmente se repite en localidades pequeñas. Los seguidores que semana tras semana colmaron el estadio Domingo Polonia y ocuparon graderías visitantes durante la ruta recibieron así la máxima recompensa.
El desenlace de la campaña deja valiosas enseñanzas para el ecosistema del fútbol quisqueyano: apostar por el crecimiento con continuidad rinde frutos. La temporada se despide con un justo campeón que enaltece la competitividad de la liga.










