
Centro Dr. Zato, modelo de cooperación entre Fundación Grupo Puntacana, INCIVI y SNS, cumple años combatiendo ceguera evitable
En el marco del Día Mundial de la Visión, la experiencia del Centro de Lucha Contra la Ceguera Dr. Zato en Verón destaca como un modelo de alianza público-privada para enfrentar las enfermedades oculares evitables en República Dominicana. Con más de 5,000 pacientes atendidos, el centro también apuesta por la formación de especialistas y la cooperación internacional.
La salud visual es un desafío global: según la Organización Mundial de la Salud (OMS), al menos 2,200 millones de personas viven con algún deterioro visual y, en casi la mitad de los casos, pudo evitarse o aún no ha sido atendido. En República Dominicana, la región Este refleja esa realidad: datos del Censo Nacional de 2010 advertían que en la zona más de 150,000 personas presentaban algún grado de cataratas, más de 10,000 padecían glaucoma y más de 30,000 sufrían afecciones oculares vinculadas a la diabetes.
Para responder a esa necesidad nació el Centro de Lucha Contra la Ceguera Dr. Zato, inaugurado en 2019 en Verón como resultado de una alianza público-privada de responsabilidad social entre la Fundación Grupo Puntacana, brazo social de Grupo Puntacana; la Fundación Instituto de Ciencias Visuales Dr. Zato (INCIVI); el Servicio Nacional de Salud (SNS) y la Clínica Dr. Cedano. Su propósito es combatir la pérdida de visión por causas evitables en la zona, con especial atención a las comunidades más vulnerables.
El centro ofrece oftalmología general, consultas ambulatorias, optometría, evaluaciones visuales, intervenciones quirúrgicas y operativos comunitarios. Gracias al convenio con el SNS, que aporta oftalmólogos, asistentes, enfermeras y personal de apoyo bajo la supervisión de INCIVI, los servicios llegan de forma gratuita a la población de la región. Más de 5,000 pacientes han sido atendidos, entre ellos 1,500 estudiantes, un dato clave si se considera que muchas dificultades de aprendizaje comienzan, sin que nadie lo note, con una visión deficiente.
El nombre del centro honra al oftalmólogo español Miguel Zato Gómez de Liaño, quien durante cerca de tres décadas ha colaborado con la oftalmología dominicana: ha realizado miles de cirugías en diversas provincias y ha formado a una decena de especialistas dominicanos. Su visión dio forma a un proyecto que, desde el primer picado en 2018, se concibió no solo como un lugar de atención, sino también como una escuela. Esa vocación formativa se ha traducido en alianzas académicas: el centro firmó un acuerdo con la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU) para el intercambio de docentes y estudiantes, con énfasis en neurooftalmología, mientras la Fundación Grupo Puntacana e INCIVI organizaron un Curso de Introducción a la Oftalmología para médicos recién graduados, un grupo que suele llegar a los hospitales con escasa preparación en esta área. A ello se suma la cooperación internacional: oftalmólogos del Hospital Clínico San Carlos de Madrid han llevado al centro más de 5,000 lentes graduados donados y han impartido formación a residentes dominicanos.












