Iniciativa busca cerrar brecha entre formación académica y empleo, pero aún debe pasar por Diputados
El Senado de la República aprobó en segunda discusión un proyecto de ley que crea un programa de pasantías para la formación laboral de estudiantes técnicos y universitarios, con una compensación de RD$10,000 mensuales. La medida, impulsada por el senador Gustavo Lara, busca reducir el desempleo juvenil y ahora pasa a la Cámara de Diputados.
La propuesta, elaborada por el senador Gustavo Lara, permitiría a los jóvenes de 18 a 35 años asistir como aprendices a instituciones gubernamentales, órganos constitucionales, entidades descentralizadas, ayuntamientos y cualquier otra entidad que maneje fondos públicos. Podrán participar los alumnos que estén cursando el último ciclo de su formación académica, excluyendo a quienes aún no hayan superado el nivel secundario.
Los seleccionados recibirían el salario mínimo del sector público como compensación económica, equivalente en la actualidad a RD$10,000, para cubrir los gastos directos e indirectos causados por el ejercicio de sus funciones. El periodo de aprendizaje tendría una duración máxima de cinco meses, sin que este plazo pueda ser prorrogado.
El proyecto obligaría a las instituciones del Estado a mantener una cuota anual de pasantes de un 2% del total de empleados registrados en la nómina. No obstante, estas podrían, con justificación previa, ajustar la cantidad de practicantes para disminuirla o aumentarla, en función de las necesidades operativas, capacidad de supervisión y disponibilidad presupuestaria. Pero el contenido del documento legislativo aclara que ‘en ningún caso la cuota anual podrá ser inferior’ al 1%.
Lara sugiere crear una plataforma digital a través de la cual los estudiantes puedan visualizar y postularse en las diversas pasantías que dispongan las entidades. Las instituciones deberán asignar un tutor o guía a los pasantes, quien daría acompañamiento durante la práctica y estaría encargado de su evaluación, asegurando que los estudiantes tengan acceso a pasantías alineadas con su formación académica. Al finalizar, se entregaría un certificado y el análisis de su desempeño, que únicamente será de manejo interno entre el pasante y el tutor. El sector privado también podría acogerse a esta legislación; sin embargo, el Ministerio de Administración Pública (MAP) estaría encargado de delimitar las condiciones y criterios para evitar que los practicantes asuman funciones correspondientes a un empleado regular. La remuneración económica en el caso de las empresas sería diferente: el auxiliar recibiría el salario mínimo del sector privado no sectorizado de las empresas grandes, situado en la actualidad en RD$29,988.
El senador Lara entiende que la inserción laboral de la juventud dominicana se encuentra ‘seriamente comprometida por la brecha sistémica’ entre la formación académica y la experiencia demandada por el mercado. ‘Esta situación genera un alto índice de desempleo juvenil y el estancamiento de profesionales calificados’, expresó en los considerandos de la pieza el representante de la provincia San Cristóbal. La propuesta aún debe ser sometida al mismo procedimiento en la Cámara de Diputados y promulgada por el presidente Luis Abinader.










