La demanda en Los Ángeles expone los riesgos legales de los acuerdos informales de vivienda entre figuras públicas
El cantante Stevie Wonder presentó una demanda el jueves 22 de octubre ante el Tribunal Superior de Los Ángeles para desalojar a Carmen Efferson, su exprometida, quien ocupa una propiedad suya desde 1988 sin pagar alquiler. El detonante fue la negativa de la mujer a permitir una inspección de seguros, lo que ha llevado el caso a los tribunales.
Según documentos judiciales citados por People, Efferson habría sido prometida del artista a finales de los años ochenta, relación reportada por medios como Rolling Stone. Desde entonces ha residido en la vivienda bajo un acuerdo verbal con Wonder, de 76 años, sin pagar alquiler, lo que ahora el equipo legal del cantante busca dar por terminado.
El conflicto se originó este verano cuando los abogados de Wonder pidieron a Efferson permitir la entrada de inspectores para revisar la propiedad y mantener la cobertura del seguro. En un correo del 23 de julio se le notificó que la inspección sería el día 30; dos días después, Efferson respondió que no cooperaría y dijo sentirse acosada por las solicitudes.
En otro mensaje a los abogados, la mujer advirtió que no autorizaba el ingreso a la vivienda y que contactaría a las autoridades si alguien intentaba entrar sin su consentimiento. Posteriormente se le notificó que debía abandonar la propiedad en 30 días, pero Efferson permaneció en ella, según la demanda.
El equipo legal de Wonder solicita al tribunal que dé por terminado el acuerdo verbal que le permitía vivir allí, además del pago de honorarios legales y daños y perjuicios. El caso, que involucra a una estrella internacional, subraya la importancia de formalizar los acuerdos de vivienda y los riesgos de los pactos verbales de larga duración.











