El senador Antonio Taveras Guzmán formalizó este miércoles su desvinculación del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y asumió su nuevo rol como legislador independiente, en una intervención cargada de señalamientos hacia el rumbo que ha tomado la administración del presidente Luis Abinader.
Desde la tribuna del Senado, el representante de la provincia Santo Domingo enumeró lo que considera fallas estructurales que impiden el avance del país, comenzando por una lucha anticorrupción que calificó de insuficiente y selectiva.
Críticas al modelo de gobierno y al sistema económico
Taveras Guzmán sostuvo que el respaldo ciudadano que llevó a Abinader al poder se sustentó en promesas como el combate frontal a la impunidad, la ampliación de derechos y una auténtica transformación social. Sin embargo, afirmó que esos compromisos no se han materializado plenamente.
«La lucha contra la corrupción se ha quedado a medio camino, creando la peligrosa percepción de que existen actos que gozan de cierta indulgencia», manifestó el congresista, quien también cuestionó la permanencia de un modelo económico que, pese a registrar crecimiento, no genera oportunidades reales para la población.
Servicios públicos bajo la lupa del legislador
El ahora senador independiente dirigió munición pesada contra el estado de los servicios esenciales. Describió el sistema eléctrico como «una herida abierta muy costosa» y denunció que la salud y la seguridad social continúan vulnerando la dignidad de los dominicanos.
En materia educativa, fue contundente al señalar que el sistema escolar «no produce la transformación social prometida», perpetuando las brechas que afectan a los sectores más vulnerables del país.
Clientelismo y cortoplacismo político
Taveras dedicó parte de su alocución a denunciar el arraigo de las prácticas clientelares. Afirmó que el gobierno replica «viejas prácticas que solo sirven para alimentar el círculo perverso de la pobreza» y advirtió sobre la pérdida del rumbo estratégico que aleja al país de las reformas profundas que requiere.
No obstante, reconoció avances en la independencia del Ministerio Público y en la administración de justicia, aunque insistió en que los progresos son parciales frente a la magnitud de los desafíos nacionales.








