La sentencia TC/0840/26 redefine el acceso a la información personal en República Dominicana
El Tribunal Constitucional dominicano marcó un hito al sentenciar que los registros de inteligencia policial deben pasar a muerto después de una década, una medida que alinea al país con estándares internacionales de privacidad y que afecta a ciudadanos en el país y en el exterior.
La sentencia TC/0840/26, emitida por el Tribunal Constitucional, establece que los datos del Registro de Control e Inteligencia Policial deben dejar de estar clasificados y trasladarse al histórico o ‘muerto’ de la Policía Nacional tras 10 años. Esta decisión responde a una tendencia global de limitar la retención de datos personales, un tema relevante para dominicanos en el exterior que enfrentan procesos migratorios o laborales donde una ficha podría generar barreras.
El Decreto 122-07, que regula los antecedentes delictivos, distingue entre registros de inteligencia, fichas temporales por investigaciones y fichas permanentes por condenas definitivas. La sentencia solo afecta al primero, lo que significa que no todas las fichas desaparecerán. Esta precisión jurídica es vital para evitar malentendidos en un contexto donde la demanda de certificados de antecedentes crece entre la diáspora que busca empleo o visados.
El derecho a acceder a los propios datos está consagrado en el artículo 44, numeral 2, de la Constitución, y se protege mediante la acción de hábeas data. Sin embargo, este acceso es distinto al Certificado de No Antecedentes Penales, que solo refleja condenas judiciales, no registros internos. La sentencia del TC refuerza la transparencia, un paso significativo en la región, donde pocos países han regulado la obsolescencia de registros policiales.
Con esta decisión, República Dominicana se posiciona a la vanguardia en protección de datos en el Caribe, ofreciendo a ciudadanos y residentes, incluida la diáspora, herramientas para corregir información errónea o desactualizada. El hábeas data se convierte en un mecanismo clave para quienes buscan limpiar su historial, un tema de creciente relevancia en un mundo digitalizado donde la información personal puede tener efectos transfronterizos.











