Washington busca desplazar el centro petrolero de Medio Oriente hacia el hemisferio occidental
Estados Unidos inauguró este lunes en Houston las reuniones del G20 sobre ‘abundancia energética’ con Venezuela como invitada sorpresa, en un giro geopolítico que busca reconfigurar el mapa mundial del petróleo en plena guerra contra Irán.
La cita, que se extiende hasta el miércoles en Houston, Texas, reúne a delegaciones de las mayores economías del mundo, incluidas China, India, Japón y Alemania, y contará con la asistencia de grandes productores como Canadá y Arabia Saudita. El secretario estadounidense del Interior, Doug Burgum, declaró a Fox Business que ‘se trata de que el centro geopolítico del petróleo se traslade fuera de Oriente Medio con todas estas dudas sobre las perturbaciones en Oriente Medio al hemisferio occidental’.
Burgum agregó que ‘el debate girará en torno a aumentar la producción y la refinación, no a su cierre, como ocurrió durante la presidencia de Biden’. La inclusión de Venezuela responde al acercamiento entre Washington y Caracas tras la captura de Maduro, con el respaldo de la presidenta interina Delcy Rodríguez. Rusia también enviaría a funcionarios; la presencia del ministro de Finanzas ruso, Antón Siluánov, causó revuelo en una reunión del G20 hace dos semanas y aliados europeos de Ucrania expresaron su decepción por la invitación a Moscú.
Las reuniones ocurren cuando los precios del gas y el petróleo aumentan por la guerra abierta en Oriente Medio, lo que complica el abastecimiento en Europa. Una de las prioridades de Washington como anfitrión del G20 es ampliar el acceso a una energía asequible, confiable y segura, pero el suministro se ha visto drásticamente afectado desde que Estados Unidos e Israel atacaron a Irán en febrero. En Estados Unidos, un galón de diésel (3.78 litros) ha llegado a un valor récord y actualmente promedia 6.2 dólares, según la Asociación Estadounidense del Automóvil.
La impopular guerra y sus consecuencias hacen temer una derrota al Partido Republicano de Trump en las elecciones legislativas de noviembre. El presidente estadounidense ha acusado a Irán de prolongar el conflicto para perjudicarlo políticamente y también acusó al presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, de provocar una escasez de diésel por medio de ataques a las refinerías de Rusia. El encuentro de Houston se perfila como un punto de inflexión en la diplomacia energética global.










