
El mandatario estadounidense augura resultados en menos de dos años y medio y promete el retorno de los cubanos
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, auguró este sábado un cambio inminente en el Gobierno de Cuba al afirmar que «no va a durar mucho más» y que se verán resultados «dentro de estos dos años y medio, incluso antes de eso». Sus declaraciones se producen durante un acto en Florida y fueron difundidas por medios locales.
Trump calificó nuevamente a la isla como «un país fallido» y aseguró que su entorno sigue de cerca la situación cubana. Al ser consultado sobre la posibilidad de que la dinastía de los Castro se mantenga en el poder durante el resto de su mandato, el líder republicano respondió que el sistema actual tiene los días contados y que hará que la gente regrese a Cuba «muy pronto».
El mandatario relacionó la situación de Cuba con la estrategia aplicada en otros países de la región, mencionando específicamente el caso de Venezuela, y sugirió que su Gobierno podría abordar un escenario tras otro. Asimismo, indicó que su administración vigila a Cuba «muy de cerca» y que el secretario de Estado, Marco Rubio, sigue el asunto debido a sus raíces familiares cubanas.
Las declaraciones de Trump se enmarcan en un contexto de presión internacional y podrían marcar un giro en la política de Estados Unidos hacia la isla. La referencia a Venezuela sugiere una continuidad en el enfoque de confrontación hacia gobiernos de izquierda en la región.
Analistas y observadores internacionales estarán atentos a los próximos pasos de la Casa Blanca, mientras la diáspora cubana y dominicana sigue de cerca cualquier anuncio que afecte a la región.












