Líderes abordan aranceles, Taiwán e IA; cena fusiona cocinas y reúne a Musk, Cook y Altman
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la primera dama, Melania Trump, ofrecieron una cena de Estado al presidente chino, Xi Jinping, y su esposa, Peng Liyuan, en la Casa Blanca. La visita de tres días de Xi es la primera a Washington en 11 años y busca rebajar tensiones entre las dos mayores potencias.
La cena se celebra después de la reunión a puerta cerrada que ambos mandatarios mantuvieron por la mañana en el Despacho Oval para abordar las tensiones entre las dos mayores potencias del mundo, incluidos los aranceles, la guerra en Irán, el futuro de Taiwán y la inteligencia artificial.
A la llegada del mandatario chino, decenas de manifestantes se concentraron frente a la Casa Blanca con pancartas y consignas como ‘Xi Jinping, no eres bienvenido’ y ‘Libertad para el Tíbet’.
El menú, que fusiona las tradiciones culinarias de ambas naciones, consta de un primer plato de verduras, una lubina con costra de sésamo y berenjena asada con salsa verde y un postre de cremoso de vainilla y helado de miel de las colmenas de la Casa Blanca. La cena comenzará con un brindis de Schramsberg Blanc De Noir, un vino espumoso californiano de la misma bodega a la que pertenecía el vino con el que el presidente Richard Nixon y el primer ministro Zhou Enlai brindaron en 1972 en el primer viaje de un líder estadounidense a China.
Entre los invitados a la cena, que se celebra en el Salón Este de la Casa Blanca, hay varios líderes empresariales estadounidenses, como el de Amazon, Elon Musk; el de Tesla y SpaceX, Elon Musk; el de Apple, Tim Cook; el de Nvidia, Jensen Huang; el de OpenAi, Sam Altman. A diferencia del viaje que llevó a cabo Trump en mayo a Pekín, Xi no viajó a Washington acompañado de una delegación de empresarios. Está previsto que en la cena de gala se ofrezcan varias actuaciones, entre las que destaca la del tenor Christopher Macchio, uno de los cantantes favoritos de Trump.











