La Unión Europea multó el jueves a Google con (1.000 millones de dólares) tras determinar que el gigante tecnológico infringió las y su omnipresente motor de búsqueda para encauzar a los consumidores hacia sus propios servicios y aplicaciones en detrimento de la competencia.
Es la última gran ofensiva de Bruselas contra las grandes tecnológicas, en una estrategia con la que ha liderado a nivel global a la hora de poner límites a algunas de las mayores empresas del planeta, desde Silicon Valley hasta Beijing.
Lo ha hecho pese al riesgo de incurrir en la ira del presidente de Estados Unidos, Donald , quien ha arremetido contra las regulaciones digitales del bloque de 27 países en el marco de una campaña más amplia contra Europa: impuso altos aranceles, lanzó amenazas de arrebatar Groenlandia a Dinamarca por la fuerza e hizo tambalearse la confianza dentro de la alianza militar de la OTAN.
En el pasado, Trump ha amenazado con represalias si se penaliza a las tecnológicas estadounidenses.
Google había perdido recientemente una apelación contra una multa antimonopolio de impuesta por frenar la competencia y reducir las opciones de los consumidores mediante el dominio de su sistema operativo móvil Android.
“Los mejores productos deberían triunfar porque son mejores, no porque pertenezcan a la empresa que gestiona el motor de búsqueda.
Y los consumidores europeos tienen derecho a que los desarrolladores de aplicaciones les indiquen dónde pueden acceder a las mejores ofertas, incluso cuando el propietario de la tienda de aplicaciones no se lleva una comisión”, dijo Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión y comisaria de Transición Limpia, Justa y Competitiva.
El presidente de Asuntos Globales de Google, Kent Walker, arremetió contra la multa calificándola de “degradación del producto impulsada por un pequeño grupo de denunciantes interesados” que afectará negativamente a las empresas y los consumidores europeos.
La del bloque obliga a Google “a eliminar funciones de búsqueda en tiempo real que a los europeos les encantan —como los precios instantáneos y la disponibilidad directa de hoteles, vuelos y restaurantes— y a desmantelar las protecciones de seguridad en Google Play”, añadió.
La UE describe a los siete gigantes tecnológicos globales Amazon, Apple, Alphabet (matriz de Google), Meta, Microsoft y ByteDance (propietaria de TikTok) como “guardianes” que controlan el acceso de los consumidores.
“En la UE, las empresas tienen derecho a competir de manera justa.
Los guardianes tienen la obligación de garantizar unas condiciones equitativas y los consumidores el derecho a elegir ofertas alternativas más baratas”, apuntó el portavoz de la Comisión, Thomas Regnier.
Alphabet reportó ingresos de 403.000 millones de dólares en 2025..










