El caso en Filadelfia evidencia la estricta regulación de efectivo en viajes internacionales.
El lunes, agentes de la CBP en el aeropuerto de Filadelfia incautaron 19,000 dólares a una pareja que intentaba abordar un vuelo a República Dominicana, un caso que destaca una norma clave para los viajeros dominicanos y la diáspora.
Nitro, un labrador retriever chocolate de 3 años entrenado por la CBP para detectar grandes sumas de dinero, alertó a los agentes sobre dos pasajeros que, aparentemente, viajaban por separado. Se trataba de una mujer de 63 años y un hombre de 79, quienes declararon tener 9,000 y 5,000 dólares respectivamente, pero el perro indicó que había más.
Tras ser escoltados al puesto de inspección, los agentes descubrieron que la pareja, que llevaba equipaje idéntico, tenía un total de 19,681 dólares. Aunque inicialmente negaron viajar juntos, luego admitieron que sí lo hacían. La CBP les devolvió 681 dólares ‘por razones humanitarias’ y confiscó los 19,000 restantes.
Este hecho refleja una tendencia creciente de controles migratorios y aduaneros más estrictos en Estados Unidos, que afecta a viajeros dominicanos y de la región. La norma es clara: se puede llevar cualquier cantidad de dinero, pero si supera los 10,000 dólares, debe declararse mediante el formulario FinCEN 105 al Departamento del Tesoro.
El caso ha generado debate en redes sociales y entre la diáspora, que ve cómo un error de procedimiento puede resultar en la pérdida de ahorros. Expertos recomiendan informarse antes de viajar y evitar declaraciones falsas, que pueden tener consecuencias legales y económicas.
Aunque los viajeros fueron liberados, el incidente sirve como advertencia para todos los que planean viajar a República Dominicana o desde Estados Unidos: la transparencia es clave para evitar sanciones.











