Deterioro vial por trabajos del sistema ferroviario urbano
La Junta de Vecinos Juan Pablo II y los habitantes del Proyecto Habitacional Zona Franca, en la provincia de Santiago, denunciaron el penoso estado en que se encuentra su entorno comunitario y reclamaron a las instituciones competentes la rehabilitación inmediata de las vías, aceras y bordillos dañados por la construcción del monorriel santiagués.
Aunque los residentes manifestaron haber acogido con beneplácito la llegada de este moderno sistema de transporte —por considerarlo un motor de progreso para las comunidades de la zona—, advirtieron que los efectos colaterales de la obra han generado graves perjuicios a su calidad de vida cotidiana.
Una portavoz vecinal expresó que, en contraste con la voluntad manifestada por el mandatario Luis Abinader y por el titular de Obras Públicas, ingeniero Eduardo Estrella, los pobladores han experimentado condiciones de abandono y menoscabo en su dignidad.
Vivir entre polvo, cloacas y malos olores
Los afectados relataron que enfrentan un cúmulo de dificultades, entre las que enumeraron nubes de polvo persistentes, emanaciones fétidas, calzadas destruidas y sistemas de alcantarillado rebosados, circunstancias que atribuyen a la desatención de los responsables de la ingeniería y de las autoridades supervisoras del proyecto.
Los residentes cursaron un llamamiento perentorio al Gobierno y a los organismos con jurisdicción sobre la materia para que acudan a la zona y garanticen condiciones de vida decorosas para las familias que residen en el referido proyecto habitacional.
La movilización vecinal incluyó la entrega de un documento formal ante las dependencias oficiales correspondientes, donde detallan cada una de las deficiencias que afectan la movilidad y la salubridad de los residentes.










