su nave tripulada y logró acoplarla con éxito a una estación espacial en la madrugada del lunes, en el marco de las ambiciones de Pekín de enviar seres humanos a la Luna de aquí a 2030, informaron los medios estatales.
Durante esta misión, un pasará en órbita a bordo de la estación espacial Tiangong («Palacio Celestial», en chino), un hito crucial para el programa de alunizaje de Pekín.
Gracias a , el ha desarrollado enormemente su y compite ahora con y su programa Artemis para volver a pisar el satélite terrestre.
El cohete lanzadera envuelto en una nube de llamas y humo a las 23H08 (15H08 GMT) desde el centro de lanzamiento de Jiuquan, situado en el desierto del Gobi, en el noroeste de China, según mostraban las imágenes de la cadena estatal CCTV.
La nave se acopló con éxito a la estación espacial tras un vuelo de unas , informó la agencia estatal Xinhua, que citó a la Agencia de Vuelos Espaciales Tripulados de China ( ).
«Los s se encuentran en buen estado y el ha sido un éxito total», añadió.
Esta experiencia permitirá estudiar los efectos de una en , indispensable para eventuales futuras o incluso a Marte.
La misión marca también el espacial realizado por un astronauta originario de Hong Kong: , de 43 años, que antes trabajaba para la policía de ese territorio semiautónomo chino.
Los otros miembros de la tripulación son el , un de 39 años, y , un expiloto de la fuerza aérea, también de 39 años, que viajará por primera vez al espacio.
Además de la de un año, los tripulantes realizarán numerosos experimentos vinculados a las ciencias de materiales, la física de fluidos y la.
La selección del astronauta encargado de permanecer un año en órbita se producirá más tarde, en función de la evolución de la misión , indicó el sábado un funcionario de la.
Los «principales desafíos» serán «los efectos sobre el ser humano» de las condiciones de este ambiente que pueden generar «pérdida de densidad ósea, , exposición a las , alteraciones del sueño, conductual y psicológica», explica a la AFP Richard de Grijs, astrofísico y profesor en la Escuela de Ciencias Matemáticas y Físicas de la Universidad Macquarie, en Australia.
También subraya la importancia de la fiabilidad de los sistemas de reciclaje de agua y aire, así como de la capacidad para gestionar posibles emergencias médicas.
«China se ha vuelto muy competente en estos ámbitos, pero la duración es importante.
Un año en órbita sitúa al material y a los seres humanos en un diferente al de las misiones Shenzhou más cortas», recalca De Grijs.
Hasta ahora, las tripulaciones permanecían seis meses en la antes de ser.
está todavía en la fase de desarrollar y probar los equipos necesarios para mandar astronautas a la Luna en esta.
Para este año está previsto el vuelo de prueba en órbita de la («Nave de ensueño»), que sustituirá a las Shenzhou para las misiones tripuladas a la Luna.
Pekín espera haber construido de aquí a el primer segmento de una habitada en el satélite terrestre, llamada de Investigación Lunar (ILRS).
El ha inyectado de dólares en los últimos treinta años para poner su al nivel de los de , Rusia o Europa.
Sus avances han sido particularmente visibles en la última.
China posó en una en la del astro lunar, un logro inédito a escala mundial, y en hizo aterrizar un pequeño robot en Marte.
China está formalmente excluida de la Estación Espacial Internacional (EEI) desde , año en que prohibió a su agencia espacial, la , colaborar con Pekín.
Esto empujó al a desarrollar su propio proyecto de estación espacial..










