Mientras unos repasan apuntes a toda velocidad y otros ensayan en voz baja los argumentos que podrían cambiar el rumbo de una ronda, el dura apenas unos segundos.
Al abrirse la puerta de cada salón, de un lado y tres del otro toman asiento.
En cuestión de minutos deberán que, muchas veces, ni siquiera comparten.
Así transcurre el , reuniendo a de todas las regionales educativas del país. De ellos, que alcanzaron la fase nacional tras superar un proceso en el que participaron más de 3,000 estudiantes durante los torneos regionales del presente ciclo escolar.
Durante varios días, han puesto a prueba su , , y convencer frente a un panel de jueces.
En cada sala se vive una realidad distinta.
Mientras un equipo defiende una moción sobre , en otra aula los participantes discuten sobre , internacionales o religiosos.
Ninguno conoce con anticipación la mayoría de las.
Cuando reciben el tema, comienza una carrera contra el reloj para construir una línea argumentativa sólida.
La dinámica exige.
Cada equipo está integrado por que intervienen de manera escalonada: el primero presenta la postura y desarrolla los argumentos iniciales; el segundo responde y desmonta las ideas del adversario; el tercero refuerza la estrategia y busca convencer a los jueces antes del cierre del debate.
Todo ocurre en.
Pero más allá de las reglas y las puntuaciones, el también está lleno de.
Con apenas , es uno de los participantes más jóvenes del evento.
Llegó representando a , tras iniciar su formación en programas estudiantiles desde los 10 años.
Cuenta que hubo noches en las que apenas pudo dormir por la emoción y otras en las que dedicó horas a estudiar temas que iban desde la política hasta la.
«Lo bonito de debatir es que tienes que aprender a con argumentos, aunque no sea tu opinión.
Eso te obliga a entender «, dice mientras espera el inicio de una nueva ronda.
Para él, competir no significa solo hablar frente a un jurado.
También implica y responder a la que profesores, compañeros y familiares depositaron en él durante.
Esa misma mezcla de , y se repite en cada rincón del recinto.
Algunos participantes aprovechan los para comentar las rondas anteriores; otros prefieren aislarse unos minutos antes de volver a competir.
Los observan atentos y, entre una ronda y otra, ofrecen de último momento Después de varios días de enfrentamientos, las reducen poco a poco el número de equipos.
Solo los mejores avanzan a y , donde cada argumento puede marcar la diferencia.
Al finalizar cada debate, desaparece la tensión.
Los equipos vuelven a , y comentarios sobre la.










