Cesfront mantiene militarizado Dajabón mientras el comercio binacional resiste el caos haitiano
Los combates en Croix-des-Bouquets, cerca de la frontera con Jimaní, evidencian la volatilidad haitiana y su impacto en la seguridad y el comercio de República Dominicana, que mantiene militarizado el paso por Dajabón.
La frontera entre República Dominicana y Haití enfrenta un nuevo desafío con el violento combate en la comuna de Croix-des-Bouquets, próximo a Jimaní. Ante esta situación, el paso fronterizo por Dajabón permanece militarizado por el Cuerpo Especializado en Seguridad Fronteriza Terrestre (Cesfront).
El comerciante César Espinoza advirtió sobre la precariedad de la situación y solicitó al Gobierno dominicano y al presidente Luis Abinader Corona un refuerzo significativo de la seguridad, sugiriendo aumentar la presencia militar de 10,000 a 40,000 o 50,000 soldados. “Tenemos que estar cuatro ojos en la frontera”, expresó.
Eddy Burgos, otro comerciante, señaló que el comercio entre haitianos y dominicanos se mantiene tranquilo y confió en que la calma se conserve. También coincidió en que las autoridades dominicanas deben tomar medidas de seguridad y estar preparadas ante la crisis haitiana.
A pesar del caos y la violencia en gran parte de Haití, la frontera entre Ouanaminthe y Dajabón se mantiene estable, permitiendo que el comercio binacional entre haitianos y dominicanos fluya con normalidad, un factor clave para la economía de la zona.












