Ocho clubes venezolanos buscan al torpedero dominicano, pero Tampa Bay tiene la llave
El caso de Wander Franco vuelve a escena: mientras la justicia dominicana define su apelación, el interés de clubes venezolanos podría ser la antesala de un retorno a las Grandes Ligas, con implicaciones legales y financieras de millones de dólares.
El líder sindical de Lidom, Erick Almonte, confirmó que ocho clubes de la Liga Venezolana han mostrado interés en Wander Franco, luego de que el Escogido lo dejara en libertad el sábado. El torpedero, quien cumplió tres años sin ver acción oficial, tiene una audiencia de apelación clave el 21 de septiembre en Puerto Plata, tras ser hallado culpable de abuso sexual contra una menor.
A pesar de ser agente libre en Lidom, Franco no puede firmar con un equipo venezolano sin la autorización de los Rays de Tampa Bay, según el Winter League Agreement. El club, que le otorgó el contrato más grande de su historia (182 millones de dólares), ha manejado el caso con cautela, consciente de que el desenlace judicial determinará si debe pagarle los 147 millones restantes entre 2027 y 2032, o si puede evitar el pago si el fallo se extiende hasta 2033.
El interés venezolano podría ser una señal de que el béisbol no ha dado por perdido a Franco. Si Tampa Bay concede el permiso, sería un indicio optimista para su regreso al Tropicana Field o al nuevo parque que abrirá en 2029. Los Rays, que han competido a pesar de su ausencia, ahora apuntan a ganar el Este, mientras el caso sigue siendo un precedente sobre cómo las organizaciones manejan a jugadores con problemas legales.
El caso evoca el de César Cedeño en 1973, cuando los Astros lo apoyaron legalmente tras un homicidio involuntario y no se perdió un juego. La diferencia es que Franco enfrenta un delito más grave y la presión social es mayor. La decisión de Tampa Bay y la justicia dominicana marcarán no solo su futuro deportivo, sino también el precedente para casos similares en el béisbol invernal y las Grandes Ligas.












