
El caso de la alcaldesa de Zacapa reaviva el debate sobre infiltración del crimen organizado en la política latinoamericana
Estados Unidos endureció su discurso contra la corrupción y el narcotráfico en Guatemala al exigir «tolerancia cero» tras la polémica fiesta de «narcoquinceañera» organizada por una alcaldesa, un episodio que expone los vínculos entre autoridades locales y redes criminales y que resuena en toda la región.
La embajada estadounidense en Guatemala calificó de inaceptable la celebración de la alcaldesa de Zacapa, Karen Xiomara Ovalle Madrid, para su hija, y advirtió que «los guatemaltecos merecen calles seguras y autoridades honestas». En un mensaje en sus canales oficiales, la misión diplomática señaló que el esposo de la alcaldesa fue condenado en Estados Unidos por narcotráfico y que su cuñado, Haroldo Lorenzana, alias «Haroldito», es requerido por la justicia estadounidense por el mismo delito. «Nuestra tolerancia: Cero. Punto», sentenció.
El festejo, realizado el 24 de octubre en un hotel de Chiquimula, a unos 170 kilómetros al este de la capital guatemalteca, generó indignación en redes sociales por el despliegue de lujo: vestidos de diseñador, limusina Hummer y carrozas de caballos. El esposo de la funcionaria, Sergio Fernando Cifuentes Sagastume, alias «el Gordo», fue extraditado a EE.UU. en marzo de 2023, se declaró culpable por el tráfico de 450 kilos de cocaína suramericana y fue condenado a noventa meses de prisión en octubre de 2023, aunque quedó en libertad en 2024.
La embajada estadounidense subrayó que «los narcopolíticos» no deben tener cabida en la función pública ni incidir en los procesos democráticos, y llamó a extender la vigilancia a todos los niveles de cara a las elecciones de 2027 en Guatemala. «Los guatemaltecos, especialmente los zacapanecos, tienen derecho a alzar la voz y exigir transparencia», concluyó el comunicado.
Guatemala, por su posición geográfica, es considerada por expertos como un punto clave para el paso de la droga producida en Suramérica con destino final a Estados Unidos, lo que convierte la lucha contra el narcotráfico en un asunto de seguridad regional y en un tema central de la agenda bilateral con Washington.










