El jurista advierte que la respuesta aislada de instituciones agrava la crisis de violencia de género
El abogado Luis Yépez Suncar calificó este lunes como un problema social de enormes dimensiones el alarmante incremento de feminicidios registrados en lo que va de año. En su análisis semanal, urgió un protocolo integral y coordinado entre todas las instituciones del Estado para prevenir estos crímenes.
Durante su espacio “Mi pensamiento en dos minutos”, Yépez Suncar manifestó que detrás de cada feminicidio existe un profundo drama humano que golpea especialmente a los hijos menores de las víctimas, quienes quedan huérfanos y privados de la protección, orientación y afecto de sus madres. Señaló que estos niños y adolescentes deberán enfrentar complejos procesos emocionales para superar el dolor y el trauma provocado por estas tragedias, desarrollando una enorme capacidad de resiliencia para integrarse de manera adecuada a la sociedad, continuar sus estudios, trabajar, formar sus propias familias y convertirse en ciudadanos de bien.
El jurista afirmó que, debido al impacto negativo que producen los feminicidios en toda la sociedad, las autoridades deben asumir una actuación más firme y decidida, implementando políticas públicas específicas dirigidas a prevenir este tipo de hechos. En ese sentido, consideró imprescindible la adopción de un protocolo integral y coordinado entre las distintas instituciones del Estado, incluyendo la Policía Nacional, el Ministerio Público, los tribunales, el sistema educativo y los servicios sociales, advirtiendo que los mecanismos de prevención resultan insuficientes cuando las instituciones actúan de manera aislada o reaccionan tardíamente.
Sostuvo que las denuncias relacionadas con violencia de género deben recibir atención inmediata, evitando minimizar los riesgos o desalentar a las víctimas a continuar los procesos de denuncia. Entre las medidas que propuso se encuentran la emisión de órdenes de alejamiento, la prohibición de contacto con la víctima, vigilancia policial, el desarme del agresor, la protección temporal de la mujer mediante refugios seguros, seguimiento constante de los casos, el uso de dispositivos de localización para mantener control sobre los denunciados y respuestas rápidas ante cualquier incumplimiento de las medidas impuestas.
Yépez Suncar enfatizó que frente a una problemática de tal magnitud, la prioridad debe ser actuar de manera preventiva y no esperar a que ocurran nuevas tragedias. “Debemos prevenir antes que lamentar los feminicidios”, concluyó.










