Hace 60 años, un fraude electoral marcó el inicio de los Doce Años y la intervención de Estados Unidos
El 1 de junio de 1966, tras la ocupación extranjera, Balaguer fue anunciado ganador en unas elecciones fraudulentas que incluyeron la destrucción de urnas en el río Haina, según un testigo de la época.
El 1 de junio de 1966, después de concluir la farsa electoral montada bajo la ocupación del territorio nacional por tropas extranjeras que invadieron el país, fue anunciado como ganador el Dr. Joaquín Balaguer Ricardo. Un dominicano llamado Rafael Cruz Peralta, quien a finales de los llamados Doce Años escribió el opúsculo ‘Santo Domingo la Guerra de 1965’, relata que las elecciones fueron fraudulentas y que por el río Haina se lanzaron urnas que contenían muchos votos que favorecían al Partido Revolucionario Dominicano (PRD), lo que daba a entender que se favorecía el triunfo de Balaguer.
Según Cruz Peralta, esos votos arrojados al Haina procedían de la región Sur, y el fraude fue posible por daños causados por los ocupantes extranjeros al puente de ese río, lo que impidió el traslado de las urnas y facilitó que no se contaran los votos a favor de Bosch en la Junta Central Electoral. Sin embargo, una versión alterna, de alguien muy vinculado al bochismo, atribuye el daño del puente a una vaguada o temporal, no a los ocupantes.
Los constitucionalistas de abril de 1965, o los que apoyaron a Caamaño y al Movimiento Constitucionalista, luego de firmarse el Acta Institucional y realizarse el Acto Institucional del 3 de septiembre de 1965 que puso fin al levantamiento armado con el armisticio, aspiraban al triunfo del candidato del PRD. La lucha fue desigual: Balaguer contaba con el apoyo de Estados Unidos y su injerencia, mientras Bosch no contaba con la simpatía del poder norteamericano, lo que le impidió hacer una vasta campaña proselitista.
Balaguer representaba al neotrujillismo, lo más cercano a un trujillismo sin Trujillo. Prometió revolución sin sangre, pero trajo sangre sin revolución. Parodiando un discurso de John Fitzgerald Kennedy, Balaguer habló de que no quería la paz de los cementerios, pero en los hechos sí creyó en ella, pues en su gobierno fueron muchos los asesinados por motivos políticos, al igual que los encarcelados y los exiliados. Después de juramentado como presidente constitucional el 1 de julio de 1966, lo primero que hizo fue promulgar una ley de austeridad que rebajó los sueldos de los servidores públicos sustancialmente, medida muy impopular que además prohibía aumentos de salarios, mientras los productos de primera necesidad no bajaron de precio.











