José Díaz evoca la cobertura del atentado desde y las cifras que marcaron la historia
A 25 años de los atentados del 11 de septiembre de 2001, el testimonio del columnista José Díaz revive la jornada en que el mundo cambió. Su relato desde la redacción de expone el impacto global y las secuelas que aún resuenan en la seguridad aérea y la geopolítica.
El 11 de septiembre de 2001, mientras celebraba su 35 aniversario, José Díaz llegó a la redacción con su columna para el jueves. La noticia de un avión estrellado en una torre gemela de Nueva York interrumpió el jolgorio. El director Radhamés Gómez Pepín, con más de 50 años de experiencia, advirtió que había que esperar, pero al impactar el segundo avión ordenó verificar los cables: ‘Esas pendejadas no lucen accidentes’.
Minutos después se confirmó que eran atentados y que otros dos aviones secuestrados volaban hacia el Pentágono y Pensilvania. Díaz, paralizado como media humanidad, dejó su trabajo en diagramación. La redacción se volcó a reorganizar el periódico para cubrir la tragedia que cambiaría el mundo.
Un cable periodístico citado por Díaz señala que 25 años después, las imágenes de los aviones penetrando las Torres Gemelas siguen siendo la representación más reconocible del 11-S. Las cifras dimensionan el horror: 2,977 personas asesinadas, cuatro aviones secuestrados, 2,680 heridos, pérdidas económicas estimadas en 83,000 millones de dólares al valor de 2001 y una indemnización gubernamental de 7,000 millones a víctimas y familiares.
Ambas torres, de 110 pisos, se derrumbaron en 1 hora y 42 minutos. El balance fue de 2,977 víctimas mortales de más de 90 países, incluidos 343 bomberos y 23 policías de Nueva York. Díaz apunta que las causas y responsables aún no se esclarecen, y rechaza especulaciones recordando que un 11 de septiembre de 1973, por orden de Richard Nixon y Henry Kissinger, se derrocó a Salvador Allende en Chile, hecho que califica como crímenes de lesa humanidad.











