Por Lodwin Cornielle
Desde este 1 de noviembre, los usuarios del programa de Medición Neta que envían energía a la red pueden ver un cargo nuevo en su factura: el 25% de su tarifa por cada kilovatio inyectado. Es el cobro que activa la resolución SIE-007-2026-REG de la Superintendencia de Electricidad (SIE), bautizado por sus críticos como “impuesto al sol”.

El origen del cargo
El nuevo Reglamento de Generación Distribuida fue aprobado por la SIE a finales de enero de 2026, entró en vigor a finales de mayo y dispuso que el cobro a la energía inyectada arrancara el 1 de noviembre. El texto lo denomina “cargo por derecho de uso de la red”.
La fórmula es simple: energía sobrante que el usuario envía a la red multiplicada por el 25% del precio de su bloque tarifario. Con 400 kWh inyectados y una tarifa de RD$10 por kWh, el cargo equivale a RD$2.50 por kWh, es decir, unos RD$1,000 adicionales en la factura.
Quién paga y quién no
El cargo aplica a los usuarios de Medición Neta, pero no es retroactivo: quien ya tiene un contrato de interconexión mantiene sus condiciones hasta que este venza. Pagan los contratos nuevos y los que vayan venciendo. Quedan fuera quienes tienen inyección cero o baterías que impiden enviar energía a la red, y tampoco se cobra la energía que el usuario consume en su propia casa.
El reclamo de los sectores renovables
La coalición RD100% Renovable y el Codue lo denuncian como un impuesto disfrazado que castiga a quien invirtió en energía limpia, con un golpe que recae sobre los hogares de bajo consumo. Según sus cifras, el sistema compra la electricidad a entre 17 y 33 centavos de dólar por kWh, pero paga 10 o 12 centavos, o menos, por la energía que los usuarios inyectan.
La defensa de la SIE
La Superintendencia rechaza que se trate de un impuesto: lo define como un cargo técnico por el uso de la red, orientado a equilibrar la salud financiera del sistema con el acceso a la energía limpia. Entre las mejoras del reglamento destaca que las distribuidoras deben responder en 45 días —si no lo hacen, la solicitud se da por aprobada—, que el crédito anual por la energía inyectada sube del 75% al 100%, que el medidor bidireccional es gratuito y que desaparece el límite del 15% de energía solar por circuito.
Un freno al futuro
Mientras el mundo avanza hacia las energías limpias, cada familia que instala paneles en su techo descarga presión sobre un sistema eléctrico en crisis. Cobrarle por esa energía frena a los jóvenes y a los hogares que apenas comienzan a dar el paso.
El que invierte en paneles solares no es el problema: es parte de la solución. El sol era gratis. El futuro, también. No permitamos que le pongan precio.
— Lodwin Cornielle










