Las autoridades dominicanas de gestión de emergencias activaron una alerta preventiva ante el deterioro acelerado de las condiciones marítimas que afecta a ambos litorales del país, producto de intensas ráfagas de viento que han incrementado el riesgo para embarcaciones y para las comunidades asentadas en las zonas costeras.
Restricciones a la navegación en ambas costas
El Centro de Operaciones de Emergencias ordenó mantener en puerto a todas las embarcaciones pequeñas y medianas que operan en el tramo comprendido entre Isla Beata, en la provincia de Pedernales, y Playa San Rafael, en Barahona, debido a la peligrosidad del oleaje y la fuerza de las corrientes marinas. Para el resto del litoral caribeño, se exhortó a los operadores marítimos a navegar con extrema precaución cerca del perímetro costero, evitando internarse mar adentro hasta que las condiciones meteorológicas se estabilicen por completo.
En la costa Atlántica, la zona crítica se extiende desde Cabo Engaño, en La Altagracia, hasta Cabo Cabrón, en Samaná, donde también rige la restricción de zarpe para naves de pequeño y mediano calado. El informe del Instituto Dominicano de Meteorología prevé que el escenario adverso podría prolongarse entre 24 y 48 horas, por lo que el organismo pidió a pescadores, operadores turísticos y capitanes navegar con cautela y mantenerse atentos a los próximos boletines oficiales. Las autoridades insistieron en que la prioridad es salvaguardar vidas y evitar cualquier tipo de accidente, incidente o situación de riesgo en el mar mientras permanezca vigente esta alerta meteorológica.










