El desgaste de seis años en el poder
La administración de Luis Abinader ha sorteado uno de los períodos más complejos de la política dominicana reciente. La pandemia de COVID-19, el magnicidio de Jovenel Moïse, la invasión rusa a Ucrania y las tensiones geopolíticas con Irán han configurado un escenario externo particularmente adverso. Sin embargo, para la población esas explicaciones tienen fecha de caducidad: el dominicano común no conecta una guerra lejana con el encarecimiento de los combustibles, los apagones o el deterioro de los servicios básicos.
Aunque el presidente aspira a ser recordado como un gobernante reformador, lo cierto es que las decisiones económicas verdaderamente transformadoras brillaron por su ausencia. Gobernar durante seis años desgasta, y la más reciente encuesta Gallup-Diario Libre refleja ese punto de inflexión: el PRM conserva el primer lugar, pero su simpatía partidaria se ha reducido al 30.4 %.
El tablero electoral se fragmenta
La Fuerza del Pueblo alcanza el 19.6 % y el PLD registra un 19.5 %, mientras que un 23.5 % de los consultados declara no simpatizar con ninguna organización. Ningún partido contaría hoy con respaldo suficiente para garantizar un triunfo en primera vuelta en 2028. Los números revelan que la ciudadanía comienza a mirar hacia otras opciones y que la oposición, después de años desarticulada, recobra aliento en un escenario de creciente fragmentación del electorado.











