David Sánchez enfrenta cargos por presunto trato de favor en un empleo público
La Audiencia Provincial de Badajoz abrió este jueves el juicio contra David Sánchez, hermano único del presidente del Gobierno español, acusado de los delitos de prevaricación administrativa y tráfico de influencias. El proceso, que se extenderá hasta el 10 de junio, coloca nuevamente al círculo más íntimo del mandatario bajo el escrutinio de los tribunales españoles en un contexto de creciente presión judicial sobre el Partido Socialista.
Compositor y director de orquesta con trayectoria en Toulouse, Tokio y Madrid, David Sánchez comparece junto a otras diez personas por haber obtenido presuntamente un puesto creado a su medida: primero como coordinador de conservatorios de Badajoz y más tarde como jefe de la Oficina de Artes Escénicas de la provincia. Las gestiones para configurar la plaza se remontan a 2016, dos años antes de que Pedro Sánchez llegara a la Moncloa mediante una moción de censura.
En la jornada inaugural, el abogado defensor Emilio Cortés solicitó la nulidad del procedimiento por vulneración de derechos fundamentales, objeciones que ya fueron desestimadas pero que el letrado reitera para poder recurrir ante tribunales superiores, incluso a nivel internacional. La defensa sostiene que la investigación es “de carácter prospectivo” y que el delito principal —aceptación de nombramiento ilegal— habría prescrito. Cortés calificó parte de la acusación como “una pura invención” con “signo político”.
El caso se suma a una acumulación de procesos judiciales que acechan al entorno presidencial: el exsecretario de Organización Santos Cerdán y el exministro José Luis Ábalos han sido o serán juzgados por corrupción; la esposa del mandatario, Begoña Gómez, está cerca del banquillo por sospechas de tráfico de influencias; y el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero fue imputado por presunto cobro de comisiones ilegales. Sánchez ha descartado adelantar las elecciones previstas para 2027.









