Escalada de hostilidades en Oriente Medio pese a la tregua vigente desde abril
La tensión entre Estados Unidos e Irán registró un peligroso repunte el jueves, cuando Washington derribó cuatro drones iraníes y bombardeó una instalación en Bandar Abás, puerto estratégico junto al estrecho de Ormuz. Los Guardianes de la Revolución respondieron con un ataque de drones y misiles contra una base estadounidense en Kuwait, acción que el gobierno kuwaití calificó como “una peligrosa escalada” de las hostilidades bilaterales.
Un vocero del Pentágono justificó que las aeronaves no tripuladas representaban “una amenaza en el estrecho de Ormuz” y que las acciones emprendidas fueron “mesuradas, puramente defensivas”. Sin embargo, este intercambio constituye el incidente más grave desde la entrada en vigor del alto el fuego el 8 de abril, tras más de un mes de guerra regional que trastocó la economía mundial y elevó los precios del crudo a niveles récord.
El líder supremo iraní, Mojtaba Jameneí, acusó a Estados Unidos e Israel de buscar “crear divisiones y desintegración para compensar las derrotas militares”, en un mensaje leído en televisión estatal. Jameneí no ha comparecido en público desde antes de asumir el cargo en marzo. La cancillería iraní condenó las “violaciones continuas del alto el fuego” y advirtió que Teherán adoptará todas las medidas necesarias para preservar su soberanía.
En un frente paralelo, los bombardeos israelíes en el sur del Líbano dejaron 14 muertos, incluidos dos niños, según el Ministerio de Salud libanés. El ejército israelí confirmó ataques contra Hezbolá en la localidad de Tiro, luego de declarar “zona de combate” todo el territorio al sur del río Zahrani. Mientras tanto, las negociaciones entre Irán y Estados Unidos avanzan con dificultad. Trump reiteró que no está satisfecho con las propuestas de Teherán y el Departamento del Tesoro impuso sanciones adicionales a una agencia iraní vinculada al control marítimo.
El bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde antes de la guerra transitaba una quinta parte del crudo mundial, mantiene los mercados petroleros en vilo. Trump lanzó además una severa advertencia a Omán: “Son aguas internacionales y Omán se comportará como todos los demás o tendremos que volarlos por los aires”.










