Publicidad
Publicidad
Economia

Santiago Rodríguez: cuando la productividad deja de ser un producto y se convierte en una estrategia

Mientras recorría descubrí que su principal riqueza no era la yuca, el ni la leche.

Su verdadera riqueza era la manera en que esos tres productos estaban conectados.

En se cultiva la ; en esa yuca se transforma en ; en la lechera aporta estabilidad y a la economía provincial.

No estaba observando tres actividades económicas distintas.

Estaba viendo una construida desde el territorio.

Y comprendí que la no nace cuando una provincia encuentra un buen cultivo; nace cuando logra organizar su economía para que cada municipio aporte aquello que hace mejor.

Para entender esa realidad hay que mirar la historia.

Tras la , comenzó a poblarse con familias que abandonaron Dajabón después de los enfrentamientos militares de ese año.

La región se consolidó como una de vocación ganadera, donde la abundancia de tierras y bosques definió las primeras actividades económicas.

En 1948 fue creada oficialmente la provincia de , heredando una cultura de trabajo profundamente ligada al campo.

La evolución económica de la provincia explica por qué hoy posee una identidad productiva tan particular.

Primero fue la.

Más tarde, la explotación de maderas preciosas abasteció la creciente demanda nacional.

Posteriormente llegaron el y el como cultivos comerciales.

Ninguno de esos ciclos fue permanente.

Todos respondieron a los mercados y a las oportunidades de cada época.

La constante no fueron los productos; fue la de la provincia.

(Revistas UASD ) Esa historia ofrece una primera lección de economía aplicada: las no son estáticas.

Los territorios cambian cuando cambian los mercados, la tecnología y las instituciones.

La consiste precisamente en anticipar esos cambios y convertirlos en nuevas oportunidades.

Hoy parece haber encontrado un modelo más sofisticado.

aporta la materia prima mediante la producción de.

agrega valor transformándola en.

fortalece una importante cadena ganadera y láctea que diversifica el ingreso rural.

En lugar de competir por producir lo mismo, los municipios se especializan y se complementan.

Ese es uno de los principios fundamentales de la economía regional: la especialización territorial aumenta la eficiencia cuando existe integración entre los diferentes eslabones de la cadena productiva.

El caso de resulta especialmente revelador.

Allí se comercializa más del.

La provincia registra alrededor de , y aproximadamente vinculadas directa o indirectamente a esta actividad.

Empresas como La Ideal producen cerca de y destinan alrededor del.

( ) Estas cifras permiten entender la diferencia entre y.

Una raíz de yuca vendida como materia prima tiene un valor económico limitado.

Esa misma raíz convertida en incorpora procesamiento, empleo industrial, empaque, logística, comercialización y acceso a mercados internacionales.

La riqueza no aumenta porque se sembró más tierra; aumenta porque cada etapa agrega conocimiento y valor.

Esa es la esencia de la.

La cumple un papel igualmente estratégico.

Mientras la yuca y el concentran una parte importante de la actividad agroindustrial, la reduce la dependencia de un solo producto y genera encadenamientos con transporte, refrigeración, servicios veterinarios, comercio y pequeñas industrias de derivados.

En economía, la disminuye el riesgo y fortalece la resiliencia de un territorio frente a cambios en los precios o en las condiciones climáticas.

Sin embargo, toda tiene un punto crítico.

La reciente escasez de provocó que más del redujeran o paralizaran sus operaciones, recordándonos que la transformación industrial depende de una producción agrícola suficiente y planificada.

La no consiste únicamente en fabricar mejor; también exige asegurar el abastecimiento de la materia prima, invertir en investigación, mejorar el rendimiento por tarea y coordinar a productores, industria y financiamiento.

Durante una conversación con , presidente de la , escuché una reflexión que sintetiza el desafío de la provincia.

Me dijo: Su comentario va mucho más allá de.

Durante décadas, muchas crecieron respondiendo a oportunidades aisladas o a decisiones tomadas fuera de su territorio.

El siguiente paso del desarrollo dominicano consiste en que cada provincia construya su propia , identifique sus y oriente las inversiones públicas y privadas hacia una visión compartida.

El de la establece que el Estado debe promover el y fortalecer el aparato productivo nacional.

Esa tarea no comienza en Santo Domingo; comienza en el territorio.

Comienza cuando los productores acuerdan una visión común, cuando las cooperativas fortalecen las cadenas de valor, cuando las universidades investigan los problemas reales de la producción y cuando las instituciones públicas dejan de trabajar por separado para construir una agenda económica compartida.

Mientras regresaba de pensaba que las provincias, al igual que las personas, también tienen memoria.

La , la madera, el , el , la leche y el no representan actividades inconexas; cuentan la historia de una provincia que ha sabido reinventarse cada vez que cambian las condiciones económicas.

La verdadera pregunta ya no es qué producto definirá el próximo ciclo de.

La pregunta es si la provincia será capaz de convertir esa extraordinaria en un de desarrollo.

Porque, al final, la no nace de un cultivo.

Nace cuando un territorio convierte su historia económica en una estrategia para construir su futuro..

admin
el autoradmin
EnTendenciaRD es un medio digital de noticias y análisis que informa sobre los temas más relevantes de la República Dominicana y el mundo, con un enfoque moderno, confiable y orientado a las tendencias actuales.

Deja una respuesta