Gobierno y gremio chocan por medida unilateral; el diálogo se impone como única vía
El Ministerio de Educación (MINERD) calificó como unilateral la reducción de una hora en la tanda extendida y media hora en la jornada regular, adoptada por la ADP en escuelas del Distrito Nacional y Santo Domingo, advirtiendo que pone en riesgo el calendario escolar y la calidad educativa a nivel nacional.
Santo Domingo.- La disputa entre el Ministerio de Educación (MINERD) y la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) escaló este miércoles, cuando el organismo oficial rechazó la decisión del gremio de acortar los horarios de clases en varias escuelas del país, una medida que, según las autoridades, fue tomada sin consenso y fuera del marco legal.
El MINERD recordó que el calendario escolar vigente para el Año Escolar 2026-2027 fue aprobado por el Consejo Nacional de Educación (CNE), un organismo en el que la propia ADP tiene representación. Por tanto, cualquier modificación unilateral, como la reducción de una hora en la tanda extendida y media hora en la jornada regular, disloca las horas de docencia y afecta la organización del proceso educativo.
Este conflicto refleja una tendencia regional en América Latina, donde los gremios docentes presionan por mejores condiciones laborales, pero chocan con políticas educativas que buscan garantizar la cobertura curricular. En República Dominicana, la medida de la ADP, que afecta a los estudiantes del sistema público preuniversitario, podría tener repercusiones en la calidad educativa y en la preparación para evaluaciones estandarizadas, un tema que preocupa a la diáspora dominicana que sigue de cerca el sistema educativo local.
El MINERD subrayó que ha mantenido encuentros con la ADP para abordar distintos temas y llamó a que cualquier diferencia sea canalizada por los mecanismos institucionales, en lugar de ejecutar acciones que pongan en peligro el derecho a la educación. La presión de las seccionales del gremio, que desafían a las autoridades, añade un elemento de tensión que podría escalar si no se retoma el diálogo.
Mientras el gobierno defiende la planificación oficial, la ADP argumenta sus demandas en condiciones laborales, un debate que trasciende lo local y se inserta en la agenda educativa internacional. La resolución de este pulso será clave para definir el rumbo del año lectivo y sentar un precedente sobre cómo se negocian las políticas educativas en el país.











