La repetición de un siniestro en menos de 24 horas enciende las alarmas sobre regulación y seguridad vial.
Una patana cargada de varillas se volcó dos veces en menos de 24 horas en el Gran Santo Domingo, un hecho que evidencia fallas en la regulación del transporte de carga y genera preocupación a nivel nacional.
El jueves en la avenida John F. Kennedy con Ortega y Gasset, y el miércoles en el paso a desnivel del Expreso V Centenario: la misma patana, cargada con estructuras metálicas, protagonizó dos volcaduras en menos de un día. La Digesett confirmó que se trata del mismo vehículo pesado, lo que ha llamado la atención de expertos en tránsito y de la opinión pública.
Este tipo de incidentes no solo causa caos vesicular, como el congestionamiento que se registró en la John F. Kennedy y la avenida San Martín, sino que también refleja una tendencia preocupante: la falta de controles efectivos sobre el peso y la operación de camiones de carga en el país. Aunque en ambos accidentes no hubo lesionados, los daños materiales y el riesgo para los conductores son un llamado de atención.
A nivel internacional, normativas como las de la Unión Europea exigen límites de peso y descansos obligatorios para conductores de carga pesada. En República Dominicana, la Digesett investiga si el exceso de peso causó el siniestro, pero el hecho de que el mismo vehículo se volcara dos veces en 24 horas sugiere que no se tomaron medidas correctivas tras el primer accidente, un punto que las autoridades deberán revisar para evitar futuros incidentes.
La repetición de este accidente también impacta a la diáspora dominicana, que sigue las noticias del país y se preocupa por la seguridad de sus familiares. La necesidad de modernizar la regulación del transporte de carga y mejorar la infraestructura vial se vuelve más urgente, no solo para evitar congestionamientos, sino para proteger vidas en un país donde el tránsito es una de las principales causas de muerte.












