Especialistas y pacientes reclaman incorporar nuevas moléculas para recaídas
En el Día Mundial del Mieloma Múltiple, celebrado este sábado 5 de septiembre, la Fundación de Pacientes con Mieloma Múltiple, familiares y especialistas insistieron en que el sistema de salud dominicano no ha resuelto el acceso a los tratamientos. La hematóloga Miguelina Almanzar y la paciente Anny Morrobel expusieron los avances científicos y las barreras económicas que enfrentan los pacientes.
El mieloma múltiple es el segundo cáncer hematológico más frecuente y se origina en las células plasmáticas de la médula ósea. Su diagnóstico suele retrasarse porque los primeros síntomas, dolor en los huesos, cansancio intenso, anemia e infecciones repetidas, se confunden fácilmente con otras condiciones.
Anna Morrobel enfrenta su segunda recaída, con un 60% de invasión en la médula ósea. Su esquema de tratamiento requiere Carfilzomib y Pomalidomida, dos medicamentos que hoy no están a su alcance por su costo. “El tratamiento que tengo que aplicarme consta de Carfilzomib y Pomalidomida, medicamentos que se me hacen difíciles adquirirlos porque no cuento con los recursos para comprarlos”, relató. “De nada sirve saber que existen buenos y efectivos tratamientos, si estos no llegan a quienes más los necesitan”, sostuvo.
La Fundación pidió formalmente al Ministerio de Salud Pública, la SISALRIL, el CNSS, las ARS y el Programa de Medicamentos de Alto Costo incorporar nuevas moléculas para pacientes en recaída, tanto en el catálogo de prestaciones del Seguro Familiar de Salud como en los mecanismos de cobertura de alto costo.
La hematóloga Miguelina Almanzar explicó que el panorama clínico es hoy radicalmente distinto al de hace una década. Los anticuerpos monoclonales anti-CD38, los esquemas combinados de cuatro medicamentos, el trasplante autólogo en casos seleccionados y una evaluación más precisa de la enfermedad mínima residual han permitido respuestas más profundas y una supervivencia más larga. “Nuestro gran desafío en esta nueva era es lograr que la innovación se traduzca en acceso real y oportuno. Porque un avance terapéutico que no llega al paciente que lo necesita sigue siendo una oportunidad pendiente”, afirmó. Según Berta Montero, secretaria de la Fundación, algunos tratamientos superan los RD$200,000 mensuales, una cifra que empuja a pacientes y familias a recurrir a colectas, préstamos o la venta de pertenencias para costear la terapia.











