Informante federal expone riesgos legales y errores en la ‘Unlawful Voter Initiative’ de la era Trump
Una investigación del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos para identificar votantes no ciudadanos enfrenta denuncias de posibles violaciones legales y señalamientos erróneos a ciudadanos, según un informante federal. El caso escala con acusaciones demócratas de interferencia electoral.
La iniciativa, bautizada como ‘Unlawful Voter Initiative’ y ejecutada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), estaría obligando a empleados federales a crear registros policiales a partir de información poco confiable, según una denuncia revelada por la Agencia AP. El documento, de casi 30 páginas, fue difundido el lunes por el líder de la minoría demócrata del Senado, Chuck Schumer, de Nueva York, y el senador demócrata Alex Padilla, de California, e incluye capturas de pantalla y transcripciones de una capacitación a empleados de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS).
De acuerdo con el informante, a finales de agosto los empleados fueron forzados a abandonar temporalmente sus funciones, recibir una capacitación de menos de dos horas y empezar a usar listas del DHS para cotejar personas en los sistemas estatales de registro de votantes, con el fin de detectar votaciones ilegales. El denunciante asegura que los agentes deben revisar 40 personas por día, lo que otorga unos 12 minutos por caso para determinar la elegibilidad y crear un registro federal sobre los supuestos infractores.
La denuncia subraya que el procedimiento podría contravenir leyes estatales que restringen el acceso a los registros electorales. Virginia, por ejemplo, solo permite consultas a quienes certifiquen bajo juramento que buscan sus propios datos. California exige información personal como número de licencia de conducir o parte del Seguro Social para acceder a registros individuales. Además, las discrepancias entre los datos del DHS y los estatales elevarían el riesgo de que ciudadanos estadounidenses sean falsamente identificados como votantes no autorizados y vinculados a investigaciones posteriores.
Schumer y Padilla calificaron la iniciativa como un nuevo intento del presidente Trump de interferir en las elecciones y criticaron el escaso tiempo para las verificaciones. ‘Acabamos de obtener más pruebas de los viles planes de Trump para manipular nuestras elecciones’, dijo Schumer en conferencia de prensa. Los senadores enviaron el domingo una carta al secretario del DHS, Markwayne Mullin, pidiendo más información y la suspensión del programa. La administración Trump ha usado la votación de no ciudadanos como bandera para impulsar medidas de seguridad electoral, pese a que investigaciones concluyen que es un fenómeno extremadamente raro. Trump también ha presionado al Servicio Postal de Estados Unidos en este contexto.











