
Edylberto Cabral critica acuerdos con grupos internos y pone en duda sostenibilidad del respaldo presidencial tras 2028
La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) enfrenta una crisis por la presión de grupos internos para obtener nombramientos, una nómina de más de 5,000 empleados administrativos y deficiencias en investigación y formación académica, según el exrector Edylberto Cabral.
Cabras criticó que para alcanzar la rectoría los aspirantes deban establecer acuerdos con numerosos grupos que posteriormente exigen posiciones laborales, incluso para personas provenientes de fuera de la universidad. ‘Van con listas y hay que ponerle la gente que votó por él, que hizo campaña’, expresó, y consideró que muchos de esos grupos sobreestiman su contribución electoral para justificar sus exigencias.
El exrector advirtió que el exceso de personal representa una carga para las autoridades universitarias, debido a que existen dependencias donde la cantidad de empleados que no desempeñan funciones efectivas supera a quienes realmente trabajan. ‘Pienso que ese es un gran flagelo que las autoridades universitarias de hoy tienen que enfrentar si no quieren echar para atrás’, explicó.
Reconoció la disposición del presidente Luis Abinader para responder a las solicitudes de recursos económicos de la universidad, actitud que relacionó con el vínculo familiar del mandatario con la institución. Sin embargo, manifestó preocupación por la sostenibilidad de ese respaldo después de 2028, cuando concluiría el actual período presidencial. ‘¿Será que vendrá un nuevo presidente que sea tan flexible, tan benévolo, tan generoso con la universidad? Yo tengo mis dudas’, sostuvo.
Cabras señaló que la UASD enfrenta desafíos en cobertura educativa, calidad de la enseñanza, investigación científica y vinculación con los problemas nacionales, y que numerosos jóvenes desean ingresar a la educación superior pero las limitaciones de infraestructura y capacidad institucional dificultan su acceso y permanencia. Sostuvo que estas dificultades no son exclusivas de la UASD, sino parte de las debilidades estructurales del sistema de educación superior dominicano, por lo que planteó la necesidad de impulsar reformas.










