Frank Rainieri y Ligia Bonetti coinciden en que la falta de planificación territorial pone en riesgo la competitividad de República Dominicana, que recibe 10 millones de turistas anuales y busca atraer inversiones por nearshoring. Ambos líderes advierten que el crecimiento sin orden amenaza la sostenibilidad y la eficiencia logística.
Con una urbanización superior al 83%, el país necesita una visión compartida entre gobierno, sector privado y comunidades. Los planes de ordenamiento territorial deben ser vinculantes y actualizarse periódicamente para responder a cambios climáticos y económicos, evitando la fragmentación que reduce el impacto de la inversión pública en más del 15%.









