
La detención de la excandidata presidencial reaviva la tensión entre el Gobierno de Noboa y el movimiento de Correa
La detención de Luisa González, excandidata presidencial del correísmo en 2023 y 2025, por parte de la Policía Nacional de Ecuador en la madrugada de este jueves, marca un nuevo capítulo en la confrontación política del país andino. La Fiscalía la investiga por presunta financiación irregular de campañas, mientras el correísmo califica el hecho como persecución.
Luisa González fue detenida en Canuto, localidad rural de la provincia de Manabí donde se crió, por agentes enviados desde Quito, según confirmó la división zonal de la Policía. La detención ocurre a escasas cinco semanas de las elecciones locales previstas para el 29 de noviembre, en un contexto de alta tensión política.
La Fiscalía ejecutó tres órdenes de detención para formular cargos por lavado de dinero en Manabí y Pichincha, en el marco del caso ‘Laberinto’, que investiga presuntas irregularidades en el financiamiento político y el gasto electoral en publicidad durante la campaña presidencial de 2023. González ya había sido inhabilitada para candidatear en los comicios locales.
El expresidente Rafael Correa reaccionó en la red social X: ‘Apresaron a Luisa González. ¡YA BASTAAA!!!! Ecuador Vencerá’. El correísmo ha denunciado una persecución política por parte del Gobierno de Daniel Noboa para dejarlos fuera de las elecciones. En marzo pasado, el Tribunal Contencioso Electoral suspendió a la Revolución Ciudadana a petición de la Fiscalía.
A inicios de este año, González fue imputada en el caso ‘Caja Chica’ por presunto lavado de dinero, al supuestamente haber financiado la campaña de las elecciones presidenciales extraordinarias de 2023 con dinero en efectivo traído desde Venezuela. Tras la suspensión de su partido, intentó sin éxito inscribir su candidatura a la Prefectura de Manabí por Pachakutik, el brazo político de la Conaie.











