El sistema educativo enfrenta interrupciones recurrentes que afectan a miles de estudiantes en el país
A dos meses de iniciado el año escolar 2026-2027, la pérdida de docencia por paros, lluvias y reconstrucción de centros se consolida como una tendencia nacional que impacta a cientos de estudiantes y exige atención.
El año escolar 2026-2027, iniciado el 25 de agosto, acumula múltiples interrupciones en la docencia. De los 48 días transcurridos hasta el 29 de octubre, los registros muestran pérdidas variables según la zona, con casos que superan los 10 días. Los paros docentes y los eventos naturales, como las lluvias recientes, son las causas principales, según el informe.
La reconstrucción de escuelas se suma como factor estructural. En Tenares, varias escuelas aún esperan terminación: José Polanco de la Penda, Ramón Vargas Díaz, Ramón de la Cruz Fernández de la comunidad de Canete y Sor Alejandrina, de La Esperanza. En Pedro Brand, el Centro Educativo Eduardo Brito inició clases a mediados de septiembre. En Santo Domingo, el Liceo Secundario Unión Panamericana, en Miraflores, no había comenzado a 10 días del inicio por remodelación. En Dajabón, la Escuela Básica La Ceiba, en Loma de Cabrera, perdió el 28 de agosto por conflictos entre docentes y la directora.
Las protestas magisteriales también marcan el período. El 4 de septiembre, la ADP paralizó escuelas en Los Cacaos, San Cristóbal, por pagos de incentivos, construcción, desayuno escolar y nombramientos. Ese mismo día, en el suroeste de Santiago, un paro de 48 horas exigió la reconstrucción de la Rafaela Jiminián y Emma Balaguer, con más de mil estudiantes afectados según la ADP Santiago. En Azua, el 2 de octubre se paralizó la docencia por falta de docentes y deterioro de planteles, y el 17 de octubre un paro de 48 horas en el distrito 14-01 por inconvenientes con el director distrital y la intervención de la Escuela Básica Las Gordas, la San Marcos y el Liceo Mercedes Bello.
A esto se agrega la suspensión de clases en 3,898 centros educativos los días 27 y 28 de octubre, anunciada por el Ministerio de Educación como medida preventiva ante las fuertes lluvias, para proteger a estudiantes, docentes y comunidad educativa. El panorama evidencia un desafío para la continuidad del calendario escolar y el cumplimiento de los días de docencia.












