Presidente prioriza perfiles técnicos sobre dirigentes del PRM en Banco Central, Hacienda y Superbancos
En su segundo mandato (2024-2028), el presidente Luis Abinader ha consolidado una dirección económica basada en técnicos y no en cuadros políticos del PRM. La medida, que abarca el Banco Central, Hacienda y la Superintendencia de Bancos, marca una tendencia de gestión especializada en un contexto regional de volatilidad.
La decisión se refleja en las tres posiciones clave para la conducción económica y financiera: Héctor Valdez Albizu, gobernador del Banco Central de la República Dominicana (BCRD), confirmado el 19 de agosto mediante el Decreto 575-26; Magín Díaz, ministro de Hacienda y Economía, designado en julio de 2025 y primero tras la fusión con el Mepyd; y Enmanuel Cedeño Brea, superintendente de Bancos, quien asumió el 3 de septiembre de 2026 en sustitución de Alejandro Fernández.
Los tres funcionarios tienen una trayectoria vinculada principalmente a la economía, las finanzas públicas, la regulación y la supervisión financiera. Ninguno ocupa la posición por su condición de dirigente político del PRM, por ser parte económico de la organización, ni por pertenecer a áreas estratégicas económica durante campañas electorales, como pasó con el anterior Ministro de Hacienda, Jochi Vicente.
Valdez Albizu ha desarrollado prácticamente toda su carrera en el área económica y monetaria y acumula décadas al frente de la institución. Magín Díaz es economista e ingeniero industrial, con formación de posgrado en macroeconomía, finanzas públicas y economía financiera. Cedeño Brea es jurista especializado en economía, regulación financiera, prevención de delitos financieros y gestión de riesgos.
Con la llegada de Cedeño Brea, Abinader mantiene en las tres posiciones a funcionarios cuyo perfil profesional está directamente relacionado con las responsabilidades de los organismos que dirigen: el Banco Central conduce la política monetaria y cambiaría; Hacienda y Economía administra las finanzas públicas y la política fiscal; mientras la Superintendencia de Bancos supervisa las entidades de intermediación financiera que operan en el país.










