En el Día Mundial del ACV, expertos alertan sobre una epidemia prevenible en un 80 % y piden respuesta rápida
El accidente cerebrovascular es la segunda causa de muerte y la primera de discapacidad en el mundo. República Dominicana registra unos 60 casos diarios y 22,000 al año, una carga que los especialistas consideran evitable en su mayoría.
Cada 29 de octubre, el Día Mundial del Accidente Cerebrovascular (ACV) pone en el centro de la agenda sanitaria una emergencia que afecta a millones. En República Dominicana se estima que cada día ocurren unos 60 ACV, una cifra que se traduce en aproximadamente 22,000 casos anuales, según Ramón de León Berras, presidente de la Sociedad Dominicana de Neurología y Neurocirugía, quien advirtió sobre el impacto en la mortalidad y la discapacidad.
A escala global, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la World Stroke Organization contabilizan más de 12 millones de nuevos casos cada año, equivalentes a una persona cada 40 segundos. Más de 93 millones de personas sobreviven con secuelas, y el ACV es la segunda causa de muerte y la primera de discapacidad en el mundo. Aunque suele asociarse a personas mayores, también afecta a menores de 70 años.
Los especialistas Juan Ramírez, neurocirujano endovascular, y Vifranny Espaillat, neuróloga vascular, subrayaron que hasta el 80 % de los casos pueden prevenirse controlando la hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol elevado, el sedentarismo, el tabaquismo y una alimentación inadecuada. El ACV ocurre cuando se interrumpe bruscamente el flujo sanguíneo al cerebro, lo que provoca la muerte de células por falta de oxígeno; puede ser isquémico, por un coágulo que obstruye una arteria, o hemorrágico, por la ruptura de un vaso sanguíneo.
Para identificar los síntomas, los médicos recomiendan la regla FAST: caída de un lado del rostro, debilidad en uno de los brazos y dificultades para hablar. Ante cualquiera de estas manifestaciones, se debe llamar al Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1 y acudir inmediatamente a un hospital, sin esperar a que los síntomas desaparezcan. Ramírez explicó que los avances médicos permiten tratar determinados casos con medicamentos para disolver coágulos y procedimientos mínimamente invasivos para extraerlos, siempre que el paciente llegue oportunamente a un centro especializado. Espaillat destacó que el control de la presión arterial y la evaluación neurológica temprana son fundamentales para reducir complicaciones, y advirtió que muchos pacientes llegan después de haber ignorado los síntomas durante varias horas.
Ambos especialistas señalaron que República Dominicana dispone de personal capacitado en neurología, neurocirugía endovascular, emergencias e imágenes médicas, tanto en establecimientos públicos como privados. Sin embargo, insistieron en que uno de los principales desafíos es conseguir que la población identifique las señales de alerta y busque asistencia médica sin demora. «Cada minuto cuenta», puntualizaron.











