El BCRD registra 760,664 operaciones menos con cheques; la banca se reinventa
La preferencia por pagos electrónicos sigue ganando terreno en República Dominicana. Un informe del Banco Central revela que entre enero y julio de 2026 el uso de cheques cayó 8.9 % en volumen, movilizando RD$1.192 billones, una reducción de RD$11,893.81 millones frente al mismo período de 2025. La tendencia refleja un cambio estructural en los hábitos financieros de los dominicanos.
El cheque, otrora rey de los pagos, pierde protagonismo en el sistema financiero dominicano. Según datos del Banco Central (BCRD), en los primeros siete meses de 2026 se procesaron 7,809,726 cheques, un 8.9 % menos que en 2025, cuando se registraron 8,570,390 operaciones. Esta caída de 760,664 transacciones evidencia una migración acelerada hacia transferencias electrónicas, tarjetas y billeteras móviles, un fenómeno que se observa también en el resto de América Latina.
El valor movilizado por cheques alcanzó RD$1.192 billones, con un promedio mensual de RD$170,307.86 millones, apenas 1 % menos que el año anterior. Sin embargo, la reducción en el número de operaciones es mucho mayor (8.9 %), lo que indica que los cheques que aún se emiten son de mayor cuantía. En marzo, el monto aumentó 6 % mientras las operaciones cayeron 2.6 %, y en junio el valor creció 5.4 % con una baja de 3 % en cantidad. Esto sugiere que el cheque se reserva para transacciones de alto valor, como compras corporativas o inmobiliarias.
Los datos del BCRD muestran que la caída más pronunciada en valor ocurrió en enero (-10.5 %), seguida de mayo (-4.2 %) y julio (-2.1 %). En contraste, abril se mantuvo estable, con un alza de 0.1 % en el monto, pero una reducción de 10.3 % en el número de cheques. Esta tendencia no es exclusiva de República Dominicana: en países como México y Colombia, el uso de cheques ha disminuido más de 15 % anual, impulsado por la banca digital y las regulaciones que fomentan pagos electrónicos.
Para la diáspora dominicana y los analistas económicos, esta transformación es señal de madurez financiera. La reducción de cheques implica menores costos de procesamiento, más seguridad y mayor trazabilidad, pero también exige que el sistema financiero local siga invirtiendo en infraestructura digital para que todos los sectores, incluidas las pequeñas y medianas empresas, puedan adaptarse. El BCRD prevé que la tendencia se mantenga en los próximos años, alineada con las metas de inclusión financiera del país.












