Enrique de León cuestiona decisión del Congreso Nelly Amador y alerta sobre pérdida de carácter clasista
La Asociación Dominicana de Profesores (ADP) enfrenta un cuestionamiento interno: su primer secretario general, Enrique de León, advirtió que la exclusión de los docentes privados de la membresía pone en riesgo la personería jurídica del gremio y su capacidad de convocar huelgas en el sector público.
Enrique de León, fundador y primer secretario general de la ADP en el período 1970-75, calificó como «gravísimo error» la decisión del Congreso Extraordinario Nelly Amador de aprobar el artículo 6 de los estatutos, que excluye a los docentes del sector privado de la organización.
Según De León, la medida convierte a la ADP en una asociación de empleados públicos, lo que le hace perder su carácter de clase y su registro sindical, y la expone a restricciones legales como la prohibición de realizar paros y huelgas en los servicios públicos.
El también sociólogo y activista ambiental señaló que el congreso «traicionó los principios fundacionales» y cometió «un acto de grosera ingratitud» contra los docentes privados, quienes contribuyeron mayoritariamente a la fundación y organización del sindicato en sus primeros diez años. Recordó que los primeros secretarios generales, Conrado Matías, Rafael Santos y él, provenían de ese sector.
De León sostuvo que la ADP fue concebida como sindicato único de los trabajadores de la enseñanza, incluyendo a profesores de la UASD, de universidades privadas y de la educación preuniversitaria pública y privada, y advirtió que la decisión actual rompe con esa tradición.












