
Analista sostiene que ningún aspirante debe ser descalificado y critica encuestas de bolsillo
El analista político Juan Taveras Hernández advirtió que la unidad interna del PRM será determinante para ganar las elecciones presidenciales de 2038, en un contexto nacional e internacional convulso. Su análisis fue publicado el 25 de octubre de 2026.
En su artículo, Taveras Hernández sostuvo que si Carolina Mejía gana la convención interna del PRM el próximo año, necesitará el respaldo entusiasta de David Collado y sus seguidores para aspirar a la victoria en las elecciones presidenciales de 2038. De igual modo, si Collado gana la contienda interna, precisará del apoyo de Mejía, de Hipólito Mejía y de sus simpatizantes, algo que el autor considera seguro.
El analista planteó que, si ninguno de los dos favoritos obtiene el voto de sus compañeros y, en cambio, lo logra Raquel Peña, Tonny Peña, Wellington Arnaud o Guido Gómez Mazara, tanto Mejía como Collado tendrían que montarse en la patana para buscar los votos del triunfo del PRM. Por eso, insistió en que ningún aspirante a la nominación presidencial dentro del PRM debe ser descalificado por los demás, porque todos son importantes, sin importar la valoración de las encuestas.
Taveras Hernández criticó que muchas encuestas no son creíbles porque suelen ganarlas quienes las pagan y no son estudios de opinión serios realizados con rigor científico, sino que buscan crear una percepción de triunfo generalmente falsa. Diferenció entre las encuestas de oficina o bolsillo, que buscan crear percepción, y las de trabajo, para estudiar el comportamiento de los potenciales votantes o consumidores.
El texto también señala que el gobierno del presidente Luís Abinader y del PRM no está en su mejor momento por razones endógenas y erógenas, en un mundo convulso por la guerra de Rusia, Ucrania, la Unión Europea y Estados Unidos, y por el conflicto de Israel, Irán y Estados Unidos, que se ha prolongado más de lo esperado por Donald Trump, quien todo parece indicar que perderá las elecciones de medio tiempo en su país, lo cual podría cambiar el tablero mundial. El autor llama a actuar con serenidad, honestidad y transparencia para salir del bache, y subraya que la unidad es fundamental en el PRM y en el gobierno, con Abinader como único árbitro, sin inclinarse por David, Carolina, Guido, Wellington o Raquel, pues hacerlo sería catastrófico. Agrega que la oposición, que tampoco está en su mejor momento, ha comenzado a empujar fuerte para ganar espacio y colarse en el poder en las elecciones del 28, lo cual, aunque lo ve remoto, es posible. Concluye que todos los precandidatos tienen méritos y deben ser tratados con respeto, porque al final todos serán necesarios, y que la unidad interna no puede ser un mero discurso, sino que hay que trabajar para lograrla y evitar heridas incurables en el debate.









