El español convierte la adversidad en oportunidad y avanza a tercera ronda en Nueva York
En una noche neoyorquina, Carlos Alcaraz convirtió un susto inicial en una declaración de fortaleza física y mental, avanzando a la tercera ronda del Abierto de Estados Unidos y marcando tendencia en el circuito.
El español Carlos Alcaraz, segundo cabeza de serie, derrotó al portugués Jaime Faria por 4-6, 6-0, 6-3, 6-2 el miércoles, en un partido que puso a prueba su recuperación tras una lesión en la muñeca derecha que lo mantuvo cuatro meses fuera de las canchas.
Alcaraz, que el año pasado no cedió un set hasta la final contra Jannik Sinner, esta vez perdió el primer set y luego ganó ocho juegos consecutivos. ‘Quería ser rápido, para ser honesto. No voy a mentir’, confesó. ‘Pero al final, me di cuenta de que jugar solo cuatro sets fue muy bueno para mí para poner a prueba todo físicamente, para probar mi cuerpo, cómo me siento y cómo me sentiré mañana después de este partido’.
El campeón defensor, de 23 años, mostró su característica resiliencia: ‘Después de eso, simplemente intenté concentrarme, intenté mantener la calma y pensé que volverían a suceder cosas buenas’, dijo. Su actuación refuerza la tendencia de un jugador que ya acumula siete títulos de Grand Slam y una racha de 16 victorias consecutivas en majors.
El contexto internacional es clave: Alcaraz busca revalidar su corona en Nueva York, donde el año pasado venció a Sinner en la final. Su camino en este US Open es observado de cerca por la diáspora dominicana en Estados Unidos, que sigue el tenis como un fenómeno global.
Con este triunfo, Alcaraz avanza a la tercera ronda y sigue construyendo su legado, mientras el mundo del tenis analiza cómo maneja la presión de ser el campeón defensor en un torneo que exige lo mejor de cada jugador.











